Para conservar el patrimonio natural de esta entidad, el gobierno de Jalisco decretó como Área Natural Protegida (ANP), bajo la categoría de “Área Estatal de Protección Hidrológica” a la Sierra Cóndiro-Canales y Cerro San Miguel-Chiquihuitillo.

La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) informó que estos dos polígonos suman una superficie de 18 mil 608 hectáreas y comprenden los municipios de La Barca, Ocotlán, Atotonilco El Alto (Sierra Cóndiro-Canales), y Poncitlán, Chapala e Ixtlahuacán de los Membrillos (Cerro San Miguel-Chiquihuitillo).

Con este decreto y el ANP de Cerro Viejo-Chupinaya-Los Sabinos, se protege una superficie de 41 mil 785 hectáreas, generando sinergias institucionales de colaboración entre sociedad y autoridades, para la conservación de los recursos naturales del cinturón verde del Lago de Chapala.

Además de conservar el patrimonio natural y cultural, se propicia el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y se contribuye con oportunidades y opciones de desarrollo para las comunidades que viven dentro.

También en la zona de influencia del área, incentivando actividades productivas alternas y mejores prácticas que fortalezcan la calidad de vida de las poblaciones locales, señaló la dependencia estatal.

Indicó que estas acciones ayudan a proteger y restaurar zonas de importancia hidrológica, forestal, de uso y manejo tradicional, así como preservar la diversidad de especies de flora y fauna, particularmente las endémicas, amenazadas o en peligro de extinción, conforme a la normatividad.

De igual modo, se propicia conocimiento sobre el capital natural y la interrelación de las comunidades con el uso y aprovechamiento de sus recursos naturales, con la finalidad de tomar mejores decisiones de manejo y conservación del ANP.

Las sierras se encuentran en la cuenca del Lago de Chapala, tienen un enorme potencial y una gran trascendencia, como área natural a proteger, por su condición de región prioritaria nacional, por su inserción en un territorio que sirve de conectividad con sistemas biológicos e hídricos regionales.

Asimismo, por los servicios ecosistémicos que provee a una población inmersa en el área; así como una población beneficiada indirectamente que se encuentran dentro de su territorio.

Su riqueza faunística es alta y diversa, tanto para el estado de Jalisco como para toda la cuenca Lerma-Chapala, debido a la complejidad ambiental de sus serranías, laderas, valles e inclusive las zonas urbanas y sistemas productivos.

Con estas acciones se cumplen dos objetivos importantes: conservar activamente la biodiversidad y detonar proyectos productivos sustentables.

Jalisco, hoy pone el ejemplo a nivel nacional de contribuir con los compromisos internacionales que tiene México, particularmente a las Metas de Aichi del Convenio de Diversidad Biológica, de incrementar superficie bajo estos esquemas de conservación.

Con este decreto, Jalisco suma una superficie de 874 mil 249 hectáreas, alcanzando un total de 24 Áreas Naturales Protegidas en el estado.