El Carnaval callejero comenzó hoy en ciudades como Colonia, Düsseldorf o Maguncia, los principales “bastiones” del popular festejo en Alemania, marcado este año por debates sobre los excesos con el alcohol, los acosos sexuales o el terrorismo y en medio de fuertes medidas de seguridad.

A las 11:11 hora local, como es tradicional, se dio el pistoletazo de salida de uno de los eventos más populares en el país: en muchas ciudades, sobre todo el oeste del país, las mujeres “asaltan” los ayuntamientos para tomar simbólicamente el poder.

En varias ciudades, la policía apeló a la gente a renunciar a disfraces relacionados con el terrorismo o a llevar armas falsas, en medio de las preocupaciones por garantizar la seguridad.

Y es que de llevar armas falsas en sus disfraces, la policía tendrá que comprobarlas para ver si alguna es verdadera, alertó el director de la policía de Colonia, Martin Lotz.

Esa ciudad del oeste de Alemania debate también estos días sobre el peligro que suponen los excesos del alcohol en los festejos.

El debate se desató tras unas palabras de la alcaldesa de la ciudad, Henriette Reker, quien dijo que en los últimos años el Carnaval se había convertido en una “borrachera general” como si eso formara parte de la cultura de la fiesta.

El presidente del comité de festejos del Carnaval de Colonia, Christoph Kuckelkorn, se mostró muy enfadado por las acusaciones y respondió que también se apuesta por el compromiso social, la integración, pequeños festejos en parroquias y escuelas y por fiestas para los niños.

También el escritor Navid Kermani había dicho que si la diversión consistía en emborracharse lo antes posible, se marcharía de los festejos.

La policía de Maguncia incluso hablará con los jóvenes sobre el consumo de alcohol y la Secretaría de Juventud se implicará en concienciar a los menores de las consecuencias del consumo en exceso.

Las autoridades quieren además evitar peleas e impedir que se acumule basura en las calles o que la gente orine allí.

Otro de los temas que centran el carnaval de este año es la campaña #MeToo contra el sexismo y el acoso y abusos sexuales.

En el Carnaval son frecuentes mayores licencias entre hombres y mujeres, que suelen besarse por diversión sin conocerse.

Ello también puede llevar a malentendidos y acosos que de una forma u otra se toleran por tratarse del Carnaval, alertaron algunos entrevistados.

“Un poco de besuqueo está bien, pero no es no”, comentaba una joven disfrazada en las calles de Colonia en declaraciones a medios locales.

En Colonia, Düsseldorf y Maguncia se han desplegado miles de policías para velar por la seguridad de las fiestas.

En los últimos días llamó la atención un incidente en Eppingen, en el suroeste del país, donde una mujer resultó herida en un desfile del brujas. La sostuvieron sobre una caldera que se calentó y las piernas quedaron dentro. Nadie se dio cuenta de lo que estaba sucediendo.

En Colonia habrá hasta mil 600 agentes y en Düsseldorf en torno a mil, los mismos que en Maguncia. En las tres ciudades volverá a estar prohibido circular con camiones para evitar atentados como los perpetrados en un mercado de Navidad en Berlín hace poco más de un año o Niza, donde los vehículos fueron utilizados como arma para atropellar a la multitud.

A parte de esas cuestiones, todas las miradas están puestas en los disfraces, que volverán con numerosos temas, algunos polémicos y políticos.

Se espera por ejemplo que la canciller federal Angela Merkel y la formación de la Gran Coalición de gobierno sea un gran tema de los disfraces, como también el presidente estadunidense Donald Trump y su enfrentamiento verbal con el líder norcoreano Kim Jong-un.

El tiempo se espera muy frío, con temperaturas por debajo de cero por la noche, aunque probablemente, sin lluvias.