Cooperativa La Cruz Azul informó que no se han visto afectadas las actividades diarias de la empresa, ni la capacidad de producción de la planta cementera localizada en el estado de Hidalgo.

Al referirse a la información dada a conocer por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), en torno a la clausura “total temporal” de la planta número seis de la cooperativa en Tula por carecer de autorización vigente en materia de impacto ambiental, expuso que la clausura no se llevó a cabo para la Cooperativa La Cruz Azul.

“Dicha planta trabaja de manera normal bajo los estándares y normas de calidad de la institución, así como respetando las normas ambientales y de seguridad recomendadas por la autoridad”, argumentó en un comunicado.

Sostuvo que se llevan a cabo las acciones pertinentes para responder de manera oportuna a las recomendaciones de la autoridad, en este caso la Profepa, a fin de regularizar los procesos que incumplieran con las indicaciones de la dependencia que en esta ocasión se enfocan a la implementación de nuevas tecnologías que La Cruz Azul ha considerado en favor del medio ambiente.

Al tiempo, añadió la empresa, que responda a la creciente demanda de sus productos, para lo cual se invierten más de 300 millones de dólares, como fue anunciado a principios del presente año.

El pasado 5 de febrero, la Profepa dio a conocer que su personal de inspección efectuó una visita en las instalaciones de la cementera y al verificar la documentación encontró que carecía de la autorización vigente expedida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por lo que se procedió a la clausura de la citada planta “de manera total temporal”.