El presidente del Tribunal Supremo de Kenia, David Maraga, condenó hoy el desprecio flagrante de las órdenes judiciales por parte del gobierno en los últimos días, ya que ha incumplido varias disposiciones como la liberación del abogado opositor Miguna Miguna, quien más bien fue deportado.

La situación política en Kenia continúa tensa este miércoles, pues el juez Maraga advirtió además en una declaración que se recurrirá a todas las vías legales para hacer cumplir las órdenes judiciales porque es una obligación para funcionarios e instituciones estatales.

Maraga lamentó que responsables gubernamentales desafíen las órdenes judiciales emitidas contra las medidas tomadas por el gobierno en respuesta a la “juramentación” de Odinga como “presidente del pueblo”, el pasado 30 de enero.

“El desprecio flagrante de las órdenes judiciales es una tendencia preocupante en la administración de justicia”, sostuvo y afirmó que desobedecer una orden judicial “no solo es una violación a la Constitución, sino también un incumplimiento de los deberes públicos”.

Enfatizó que el cumplimiento de las órdenes judiciales “no es una opción para un individuo o una institución, pero tampoco es un favor que se haga a la Judicatura, más bien es un asunto crucial de obligación constitucional y civil”, y si las partes se sienten perjudicadas por una orden, existen mecanismos legales contra ella.

“Todos, funcionarios gubernamentales, instituciones gubernamentales o ciudadanos privados está obligados a cumplirlas. De lo contrario, hay consecuencias”, puntualizó Maraga y advirtió que jueces y magistrados invocarán vías legales para hacer cumplir las órdenes judiciales.

Desde la ceremonia de “juramentación” de Odinga, la semana pasada en el Parque Uhuru, en Nairobi, el gobierno declaró el acto como una traición y prohibió el Movimiento de Resistencia Nacional, creado por el líder de la opositora Súper Alianza Nacional (NASA), declarándolo un grupo criminal.

Advirtió entonces que actuaría contra sus miembros y sus eventos conforme a la ley, y en principio suspendió la transmisión de las grandes cadenas de televisión privadas en el país, ante lo cual el tribunal ordenó el restablecimiento inmediato de las señales televisivas, pero la disposición no se cumplió.

Posteriormente, la policía arrestó a Tom Kajwang, senador de la NASA que asistió a la “toma de protesta” de Odinga, y a los legisladores del mismo partido Kalonzo Musyoka, Musalia Mudavadi y Moses Wetangula, pese a que estuvieron ausentes en la ceremonia, aunque más tarde fueron liberados.

El abogado opositor Miguna Miguna, considerado general del Movimiento de Resistencia Nacional, también fue arrestado, pero promovió un recurso argumentando motivaciones políticas y la corte ordenó su liberación y posterior presentación a una audiencia el pasado lunes.

La corte pidió que también se presentaran a comparecer el inspector general de la policía, Joseph Boinnet, y el jefe de la División de Investigaciones Criminales, George Kinoti, para explicar la razón por la cual no habían presentado en la corte a Miguna, pero ninguno de los dos se presentó, incurriendo en desacato.

El juez dictó nuevas órdenes para que comparecieran ayer martes, pero tampoco lo hicieron y, según reportes de la prensa keniana, Miguna no fue liberado aunque sí deportado a Canadá, ya que funcionarios del gobierno dijeron que el opositor tiene la ciudadanía canadiense y había renunciado a la keniana.

Sin embargo, Miguna declaró a la prensa en Ámsterdam, donde hizo una escala en su viaje a Canadá, que nunca contempló renunciar a su ciudadanía keniana.