El gobierno de Estados Unidos tiene la disposición de avanzar en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y lograr su modernización de manera exitosa en abril próximo, aseguró el representante del Partido Republicano en México, Larry Rubin.

Tras concluir la sexta ronda de discusión en Montreal, Canadá, donde se establecieron mecanismos contra la corrupción, señaló que las posibilidades de llegar a un buen acuerdo entre los tres países son altas.

“En el tema del TLCAN hay voluntad y existe la presión por una negociación exitosa”, manifestó el también presidente de la Comunidad Americana en México, al comentar que las siguientes dos rondas, programadas en la Ciudad de México y Washington, serán definitivas para abordar los temas más complejos.

Consideró poco factible que el proceso de discusión del acuerdo comercial, con más de 24 años de vigencia, tenga que aplazarse hasta después de las elecciones presidenciales en México, toda vez que hay optimismo entre los senadores estadounidenses.

Ello, porque al menos 30 senadores del vecino país del norte han trabajado para convencer a la administración del presidente Donald Trump sobre los beneficios del TLCAN para millones de norteamericanos, afirmó.

Además, expuso que los equipos negociadores de las tres naciones tienen presente que los meses de marzo y abril son la “fecha ideal” para concluir las discusiones de dicho instrumento.

“Creemos firmemente que el TLCAN será un instrumento todavía más fuerte y mejorado para (beneficio) las tres naciones”, toda vez que generará mayor certidumbre en los empresarios para invertir en Norteamérica, subrayó el legislador.

“Estamos comprometidos de continuar una relación (bilateral) fuerte, sólida y que alargue el TLCAN por muchos años más”, insistió en rueda de prensa.

Al respecto, el presidente nacional de Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, afirmó que si bien la fortaleza entre ambos países está en lo económico, también es visible en la política, derechos humanos, seguridad e integración social.

“Va mucho más allá de los problemas, circunstanciales o de coyuntura que se puedan presentar; y va más allá de las posiciones de los gobiernos de ambos países”, acotó.

Esta realidad ha sido un “catalizador” para que las negociaciones difíciles y arduas del Tratado de Libre Comercio (TLC) tengan avances de manera paulatina, resaltó el empresario, quien coincidió en que los tres países mantienen su optimismo para avanzar en los temas más críticos.

Entre ellos se encuentran las reglas de origen en el sector automotriz, la solución de controversias comerciales, la cláusula “sunset” o de extinción y el capítulo agropecuario.

“El TLC renovado y modernizado va a ser un vehículo muy eficaz para abordar temas torales, como los de la agenda anticorrupción, y puedan ser incorporados a través de la relación de los tres países”, finalizó.