Dirigentes sindicales argentinos confirmaron hoy una serie de movilizaciones masivas para protestar contra las políticas del gobierno del presidente Mauricio Macri en medio de la crisis económica que padece el país y que afecta de manera particular a los trabajadores.

Hugo Moyano, uno de los sindicalistas más influyentes, advirtió que el presidente “nos quiere presentar recetas económicas como si fueran nuevas, como la solución a los problemas que creó este gobierno”.

El exlíder de la Central General del Trabajo y sus hijos dirigen el sindicato de Choferes de Camiones, el cual es estratégico porque una huelga de este sector puede paralizar la actividad comercial del país.

Aunque Moyano apoyó a Macri desde la campaña, en los últimos meses ambos se distanciaron y comenzaron una pelea verbal por los medios que, en el caso del camionero, se tradujo incluso en causas penales por presunta corrupción que lo pueden llevar a la cárcel.

Los Moyano se movilizarán el 21 de febrero en reclamo de la derogación de la reforma previsional que impulsó el gobierno en diciembre y que fue aprobada por el Congreso en medio de represiones policiales que dejaron a cientos de heridos y decenas de detenidos.

También protestarán por los despidos masivos registrados en el sector público y privado, el incremento de tarifas de servicios públicos, el endeudamiento e inflación récord y la pérdida de poder adquisitivo que los trabajadores padecen desde que asumió Macri.

La protesta ha generado divisiones entre los sindicatos, ya que hay algunos que adhieren todavía al oficialismo, por lo que, hasta ahora, sólo han confirmado su participación los gremios de Gastronómicos y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).

Por el contrario, ya descartaron su presencia los líderes de los sindicatos de trabajadores ferroviarios, metalúrgicos y sanidad, entre otros, lo que demuestra la falta de unidad de los gremios.

Antes de la movilización convocada por Moyano, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) realizará su propia marcha el 15 de febrero, en protesta por los despidos masivos en diferentes organismos estatales.

La CTA también apoyará esta jornada que incluirá un paro en el que esperan la adhesión de miles de trabajadores, lo que será una señal de presión en medio del inicio de las negociaciones por las alzas salariales para este año.