El presidente de Maldivas, Abdulla Yameen, se declaró hoy “victorioso” en su disputa con la Corte Suprema por su desobediencia a la orden de liberar a nueve opositores, luego de que la víspera el Tribunal decidió revocar su fallo para poner fin a la crisis política.

En una declaración, el presidente celebró este miércoles la decisión de la Corte Suprema de revertir su fallo de la semana pasada, en el que suspendió los cargos por terrorismo de nueve opositores, entre ellos el exiliado expresidente Mohamed Nasheed, y ordenó al gobierno su liberación. 

El fallo allanaba el camino para el regreso de Nasheed, el primer presidente democráticamente electo del país y ahora líder de la oposición, dos años después de que dejó esta nación tras una controvertida condena por terrorismo. 

Sin embargo, el presidente se negó a cumplir la orden de la Corte, argumentando que era un plan para derrocarlo, declaró un estado de emergencia de 15 días, restringió los poderes de la judicatura y la legislatura, además de ordenar el arresto del presidente del Tribunal Supremo y otro juez superior. 

Ante la presión del mandatario, los tres jueces restantes de la Corte Suprema revocaron el martes por la noche el fallo de la semana pasada y restablecieron las condenas contra Nasheed y otros ocho opositores. 

“Damos la bienvenida al giro en ‘U’ que dio el Tribunal a la luz de las preocupaciones plantadas por la Presidencia”, indicó Yamen sobre la revocación del fallo, que calificó como una “victoria” para el gobierno maldivo, según un reporte del sitio Avas. 

Explicó que los jueces, al considerar las preocupaciones planteadas por el presidente, habían decidido "anular" su fallo, ordenando la liberación y el nuevo juicio de las nueve personas, siete de las cuales están encarceladas en las Maldivas. 

Yameen afirmó su respeto a la judicatura y reiteró que aunque “siempre aconsejaba no entrometerse en el sistema judicial”, en esta ocasión era imperativo acusar a los jueces, ahora encarcelados, de abusar de su autoridad. 

En su declaración, difundida por la televisión oficial, el presidente de Maldivas también lamentó las existencias de “lagunas en la Constitución”, que impiden la rendición de cuentas de los funcionarios del poder Judicial. 

El presidente Yameen reconoció que hay aspectos "sucios" en la política y en el Tribunal Superior,  cuyas “acciones no beneficiaban a los intereses de los ciudadanos”, quienes, afirmó, se "oponen a seguir dentro de ese status". 

Hizo hincapié en que el jefe del Estado es el presidente electo de un país y no el presidente de la Corte Suprema, y recordó que la Constitución que restringe la supervisión adecuada de la figura judicial superior es “desgarradora”. 

Bajo el estado de emergencia, Yameen suspendió 20 derechos constitucionales, la Ley de Procedimiento Penal y varios artículos de la Ley de Judicatura, anulando cualquier movimiento de la oposición para acusarlo.

Esta tarde, luego de la declaración de Yamen, las calles de Malé, capital maldiva, y otras ciudades del país, se mantenían tranquilas con solo una presencia policial limitada y sin señales de nuevas protestas de la oposición, como las que estallaron en días pasados. 

Con su declaración, el presidente dio por terminada la crisis desatada por el revés con la Corte Suprema, aunque no está claro cuándo regresará por completo la calma al país insular, ya que el Parlamento sigue bajo control de las fuerzas de seguridad.