Las campañas de denuncia de acosos y abusos sexuales bajo el movimiento #MeToo que han proliferado en todo el mundo, también tienen su versión alemana con las acusaciones contra el director de cine Dieter Wedel, que sacudieron al sector cinematográfico y cultural del país.

Para contribuir a combatir el fenómeno del acoso y abuso sexual, la televisión pública alemana ARD propone ahora la creación de un organismo que apoye a las víctimas.

La emisora alemana apuesta por la creación de un organismo independiente en el sector mediático y cultural que vaya más allá de las empresas.

“Queremos aportar”, dijo el presidente de ARD, Ulrich Wilhelm, desde Múnich, tras manifestar su esperanza de que otras emisoras como la ZDF, RTL o ProSiebenSat.1 se sumen al proyecto.

La iniciativa llega después que salieran a la luz acusaciones de varias mujeres contra el director Wedel, de 75 años, conocido sobre todo por producciones televisivas, de haber sufrido acosos e incluso violación, mismas que el cineasta ha negado.

Tras salir a la luz críticas por la presunta “complicidad” de las televisoras al no apoyar a las víctimas, la ARD lanzó una iniciativa para revisar sus archivos en busca de "pistas o indicadores" sobre esos presuntos acosos o abusos sexuales en producciones realizadas con Weder, algo que pretende hacer en algunas semanas.

“Hasta ahora no se ha descubierto nada llamativo sobre su comportamiento, tras la revisión de la entidad de radiodifusión en el estado federado de Saarland", señaló el director de programas Volker Herres.

La asociación local de actores y la directora de la Secretaría Contra la Discriminación de Alemania, Christine Lüders, manifestaron su apoyo a la creación de una entidad independiente en la que las víctimas puedan denunciar.

El caso de Wedel es el más llamativo que ha salido a la luz en Alemania en el marco de la campaña #MeToo y algunos medios lo calificaron ya como la personificación de todo lo que denuncia el movimiento.

“Wedel sería entonces el Harvey Weinstein alemán”, comentó el Süddeutsche Zeitung en un reciente editorial.

Una de las actrices que lo denunciaron es Esther Gemsch, que narró al semanario Die Zeit sobre un intento de violación por parte de Wedel en 1980.

En enero pasado, otra actriz describió cómo el director la recibió en su habitación de hotel de Múnich para una entrevista, la empujó violentamente contra la pared y luego la lanzó a la cama para violarla.

Otra actriz con la que trabajó Weder contó cómo el director alemán la invitó a un casting en 1991 a un hotel en Bremen. Allí le arrancó la blusa e intentó lanzarla sobre el sofá, pero ella consiguió defenderse y gritar. Entonces la agarró del cuello, pero ella logró zafarse, detalló.

Weder niega las acusaciones, pero exempleados del guionista también contaron a algunos medios cómo fueron testigos de que el realizador intentó seducir a mujeres durante los rodajes y las presionaba. “Terminó con las actrices que no querían acostarse con él”, contó un camarógrafo.

El director alemán ha negado siempre las acusaciones y dijo que sólo presionaba a las mujeres por motivos profesionales, pero nunca por motivos sexuales.

De ser ciertas, la mayoría de denuncias habrían prescrito, pero el tribunal de Múnich abrió una investigación sobre una acusación de hechos que habrían ocurrido en 1996.