La especialista del Hospital General Regional número 20 (HGR#20) del IMSS en Tijuana, Yaneth Barragán Navarro, afirmó que la artritis reumatoide se presenta con mayor frecuencia entre mujeres y no necesariamente de edad avanzada.

El 65 por ciento de las consultas de reumatología que ofrece el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) corresponde a casos de artritis, la mayoría de ellos en pacientes con secuelas graves debido al descuido.

La reumatóloga del Hospital General Regional número 20 (HGR#20) del IMSS en Tijuana, Yaneth Barragán Navarro, informó que esta es una enfermedad crónico degenerativa que según estadísticas, afecta a una de cada diez personas.

Explicó que la causa de su aparición no se ha determinado con certeza, pero se han estudiado agentes infecciosos como las bacterias y virus.

No se descarta, dijo, un origen genético puesto que el propio sistema inmune ataca a las articulaciones pero no las reconoce como propias, por ello se inflaman.

Añadió que se cree que ciertas proteínas que se transmiten de forma hereditaria podrían predisponer a la enfermedad, sobre todo entre hermanos.

Barragán Navarro advirtió también que se ha demostrado que el consumo de tabaco y la obesidad son factores de alto riesgo en el padecimiento de la artritis reumatoide.

Hasta el momento, agregó, no existe cura para este mal, sin embargo, se cuenta con los tratamientos que permiten al enfermo controlar el malestar y detener la deformidad.

Los síntomas más frecuentes son dolor e inflamación en articulaciones pequeñas como muñecas y nudillos, hinchazón y rigidez por las mañanas.

También la aparición de abultamientos duros (nódulos reumatoides) en las zonas de roce de la piel como los codos, el dorso de los dedos de las manos y de los pies.

Con el tiempo, resaltó, se convierten en una deformidad debido al deterioro progresivo de las articulaciones afectadas.

Es importante acudir a la Unidad Médico Familiar en cuanto se registran los primeros síntomas, ya que detectada y tratada a tiempo puede ser controlable, y evitar sobre todo la deformación de las extremidades y la incapacidad permanente del paciente.

Las personas predispuestas a este padecimiento deben evitar actividades que precisen esfuerzos físicos, obliguen a estar mucho tiempo de pie o necesiten de movimientos repetitivos y de esfuerzo.

Especialmente aquellos esfuerzos con las manos, como abrir tapaderas y exprimir. Se recomienda montar en bicicleta sobre llano, nadar y caminar.

Durante el reposo es importante mantener una postura adecuada, las articulaciones no deben permanecer dobladas, hay que procurar tener los brazos y las piernas estirados. Es recomendable poner una tabla bajo el colchón y utilizar una almohada baja.