Los argentinos iniciarán el segundo mes de 2018 con un aumento promedio del 24 por ciento en el servicio eléctrico y del 35 por ciento en el transporte urbano de Buenos Aires y en los trenes de cercanías.

Los incrementos del precio del servicio eléctrico irritan de manera particular a la población, ya que durante el verano austral más de 100 mil usuarios enfrentaron los intermitentes cortes de luz en esta ciudad ante el alto nivel de demanda.

Cuando el presidente Mauricio Macri asumió el gobierno, en diciembre de 2015, anunció drásticos incrementos en todos los servicios, pero prometió que se terminarían los “apagones”, lo que no ha ocurrido a pesar de que el precio de la electricidad ha aumentado más de mil por ciento.

De esta manera, a partir de mañana jueves en esta capital y su zona metropolitana las empresas concesionarias del servicio eléctrico Edenor y Edesur subirán los precios en 24 por ciento en promedio.

Otro aumento que impactará a la población es el de las tarifas del transporte público de Buenos Aires y los trenes de cercanías, que subirán un 35 por ciento ahora, y otro nivel similar en abril y junio, lo que implica que los incrementos serán bimestrales.

El 1 de febrero también es la fecha pactada para que los servicios de medicina prepagada, ampliamente utilizados en este país, aumenten un 4.0 por ciento, después de haber acumulado un incremento del 31.3 por ciento durante el año pasado.

Los argentinos enfrentan un acelerado encarecimiento de productos y servicios, ya que el gobierno de Macri no ha logrado controlar una inflación que registró un récord del 40 por ciento en 2016 y que se redujo al 25 por ciento en 2017.

Para este año, el gobierno ya tuvo que corregir al alza sus previsiones inflacionarias, pero a pesar de que las establece en un 15 por ciento, consultoras privadas ya estiman que, en realidad, rozará el 20 por ciento.