El cierre de las estaciones de televisión, un ataque contra la casa del exvicepresidente del país y el arresto de un legislador que participó en la “toma de protesta” del líder opositor Raila Odinga como presidente alternativo, mantuvieron hoy a Kenia en tensión.

La situación parecía complicarse en el país este miércoles, un día después de la ceremonia de “juramentación” de Odinga, evento que fue descrito por Nairobi como un “intento bien coreografiado para derrocar al gobierno de Kenia legalmente constituido” y por lo tanto una “traición”.

Bajo esa premisa, el gobierno del presidente keniano Uhuru Kenyatta -reelecto en las elecciones de octubre pasado- prohibió al opositor Movimiento de Resistencia Nacional, creado por Odinga, y lo declaró grupo criminal, advirtiendo que actuaría conforme a la ley en contra de sus miembros.

La primera medida que el gobierno adoptó fue cerrar las estaciones de televisión locales para evitar la transmisión en vivo del evento de Odinga, que tuvo lugar la víspera en el Parque Uhuru en Nairobi, capital de Kenia, al cual asistieron miles de sus seguidores.

El ministro del Interior, Fred Matiang’i, acusó este miércoles a algunas personalidades de los medios de promover el acto ilegal a pesar de que la cobertura del evento fue prohibida, “desafortunadamente algunos optaron por ignorar la medida”.

De acuerdo con fuentes oficiales, citadas en reportes de los periódicos kenianos Nation y The Standard, el gobierno ha iniciado investigaciones completas sobre la presunta “juramentación” de Odinga, que se extenderá a los conspiradores y facilitadores y, una vez completadas, se tomarán medidas legales.

Además, afirmó que todas las estaciones de televisión que fueron cerradas ayer martes, permanecerán fuera del aire, mientras la policía realiza las investigaciones.

“La desconexión de las televisiones y el retiro de la policía del Parque Uhuru fue decidida después de que la inteligencia del gobierno supo que habría una masacre planificada que sería atribuida a la policía y publicitada por la cobertura en vivo”, sostuvo Matiang’i.

Según las fuentes, el Estado había prometido revocar las licencias de los medios de comunicación que transmitieran en vivo la planeada “juramentación” del líder de la opositora Súper Alianza Nacional (NASA), quien rechazó los resultados de las elecciones presidenciales y prometió restaurar la democracia en el país.

El legislador opositor TJ Kajwang, quien acompañó a Odinga en la controversial ceremonia, habría sido arrestado y conducido al Departamento de Investigaciones Criminales de Nairobi para ser interrogado, informó Peter Kaluma, otro miembro del Parlamento.

Kaluma indicó que la detención de Kajwang se produjo después de que Matiang’i anunció la prohibición del Movimiento de Resistencia Nacional y de todos quienes estuviesen implicados en sus actividades. Más tarde, los medios de comunicación reportaron el arresto de otros tres legisladores.

Sin embargo, el portavoz del Servicio Nacional de Policía, Charles Owino, negó las afirmaciones de que tres figuras importantes de la NASA, Kalonzo Musyoka, Musalia Mudavadi y Moses Wetang'ula, se encontraran bajo arresto domiciliario, aún durante la ceremonia de “juramentación” de Odinga.

Los tres diputados estuvieron ausentes en la ceremonia en el Parque Uhuru, por lo que se especuló que habrían sido detenidos, pero “son sólo afirmaciones políticas”, sostuvo Owino pero sin mencionar a Kajwang, argumentando que no tenía información al respecto.

Kalonzo Musyoka, exvicepresidente keniano, debía “jurar” en la ceremonia de ayer como “segundo” de Odinga, sin embargo estuvo ausente y la NASA aseguró que “juraría” posteriormente pero sin dar las razones de ello.

La policía informó que la madrugada de este miércoles la casa de Kalonzo fue atacada con granada y disparos contra la puerta, en lo que fue descrito como “un intento de asesinato” ya que el legislador se encontraba en el interior, pero que no dejó víctimas.

El asistente personal de Kalonzo identificado como Matiki declaró que los atacantes llegaron allí a bordo de un vehículo privado y que se marcharon de inmediato tras lanzar la granada y disparar, pero la policía acudió a la escena e inició una investigación del hecho.

Odinga celebró su propia “toma de posesión” después de afirmar que era el ganador legítimo de las elecciones del año pasado y boicoteó la juramentación del presidente Kenyatta para un segundo mandato en noviembre pasado, prometiendo restaurar la democracia y la legalidad en Kenia.