Las fuerzas turcas neutralizaron a otros 63 miembros de organizaciones terroristas, en el marco de su operación “Rama de Olivo” en la región de Afrin, en el norte de Siria, con lo que suman 712 desde que comenzó la ofensiva el 20 de enero, que además ha obligado a unos 15 mil civiles a huir.

De acuerdo con un nuevo balance del Estado Mayor turco, 63 combatientes de las Unidades de Protección Popular (YPG), milicia kurda siria considerada terrorista por Ankara, así como del yihadista Estado Islámico (EI) han sido neutralizados, término usado para referirse a militantes abatidos, heridos o capturados.

Además, el Ejército turco destruyó 22 objetivos terroristas en las últimas horas, entre ellos refugios, puestos de fuego y depósitos de armas de las YPG, del proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), del Partido de la Unión Democrática (PYD) y del Estado Islámico.

El Ejército aseguró que sólo está destruyendo blancos terroristas durante su operación en Afrin, que busca expulsar a las YPG de esa zona fronteriza con Turquía, ya que las considera una filiial del PKK, calificado como un grupo terrorista tanto por esta nación como por Estados Unidos y la Unión Europea (UE).

En el marco de su ofensiva, las tropas turcas, apoyadas por el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), liberaron este miércoles la localidad de Bak Ubasi, con que suman 25 las zonas que han sido liberadas, reportó la agencia local de noticias Anadolu.

Este miércoles, al menos un adolescente perdió la vida y otra persona resultó herida por el impacto de dos cohetes lanzados desde la región de Afrin hacia la localidad turca de Reyhanli, los cuales alcanzaron dos viviendas, según Anadolu, que atribuyó los disparos a combatientes del PKK y las milicias kurdas sirias.

Desde el inicio de la ofensiva "Rama de Olivo", varios cohetes han alcanzado las localidades fronterizas turcas de Kilis y Reyhanli.

Rusia, a través de la vocera de la cancillería, María Zajarova, denunció que cientos de personas, incluidos civiles, han muerto durante la operación en Afrin, mientras la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estima que unas 15 mil personas se han visto desplazadas.

Turquía comenzó el pasado 20 de enero su operativo “Rama de Olivo” con el objetivo de mejorar la seguridad nacional para evitar que se forme lo que definió como un “corredor de terror” en su frontera sur.