El presidente argentino, Mauricio Macri, aseguró hoy que la pobreza comenzó a bajar en Argentina, pese a lo cual la tercera parte de la población todavía carece de los recursos suficientes para vivir.

Macri se mostró optimista durante la conmemoración de los 50 años del estatal Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), organismo que perdió credibilidad durante años luego de que fuera intervenido por el gobierno de Néstor Kirchner en 2007.

“Ahora, gracias a que tenemos estadísticas confiables, podemos saber con certeza que nuestro país está creciendo, y eso es una buena noticia, pero todavía hay casi un tercio de la población viviendo en la pobreza”, explicó el presidente.

Sin embargo, aclaró, “también sabemos que la cifra empezó a bajar y eso nos da energía, nos impulsa a seguir trabajando para llegar a cada una de esas personas que están esperando su oportunidad”.

A mediados de 2016, la primera medición del Indec durante el gobiero macrista reportó una pobreza del 32.2 por ciento, cifra que se redujo a 28.6 por ciento en el primer semestre de 2017.

En 2015, al final de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, el Indec intervenido (es decir, manejado) por el gobierno apenas si reportaba una pobreza del 5.0 por ciento.

Sin mencionar a su antecesora, Macri señaló que “pasamos de la oscuridad a la transparencia” ya que “se puede hacer de la verdad una constante, y no que la verdad se transforme en una variable que se ajusta según quién la mire”.

Añadió que “los números no son solamente cifras en un papel o un gráfico, necesitamos estadísticas públicas transparentes porque también, con ellas, cada organismo del Estado va a hacer su parte que le toca con responsabilidad”.

Aunque es cierto que el Indec goza de mayor credibilidad desde que asumió Macri, los indicadores sobre la pobreza son criticados por la oposición porque descreen que haya una reducción ya que a nivel nacional ha habido drásticos aumentos en las tarifas de los servicios públicos.

A ello se suman la inflación del 40 por ciento registrada en 2016, y del 25 por ciento que hubo el año pasado, lo que impacta de inmediato en los precios de los productos básicos.