En los negociadores de la Unión Europea hay flexibilidad para que México mantenga el uso del nombre comercial de algunos quesos, lo que abre la posibilidad de cerrar las negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) durante la reunión de febrero, aseveró Miguel Ángel García Paredes, presidente de la Cámara Nacional de Industriales de Leche (Canilec).

En la octava ronda de discusiones que tuvo lugar en la Ciudad de México, del 8 al 17 de enero, hubo avances para la industria mexicana, porque sólo cinco de 58 quesos quedaron sobre la mesa de discusión del capítulo agropecuario, comentó entrevista con Notimex.

El número representa menos de 10 por ciento de la lista inicial de estos productos lácteos que el bloque europeo prohibió usar en el país, debido a la protección de las indicaciones geográficas o denominación de origen, argumentó.

Se trata de los quesos Manchego, Parmesano, Feta, Morbier y Gruyére que son originarios de algunas regiones de España, Italia, Grecia y Francia, respectivamente, pero “las partes están por encontrar alguna salida que les permita preservar sus legítimos intereses”, sostuvo.

El presidente de la Canilec apuntó que la solución del uso de los nombres está en hacer una diferenciación entre los productos del viejo continente y los mexicanos, lo cual podría reflejarse en el empaque y conforme a las normas de etiquetado.

Es decir, ejemplificó, el bloque europeo podría hacer uso exclusivo de “Manchego español”, “Manchego de Oveja”, “Manchego de La Mancha”, “Producto español”, “Importado de España” e incluso el empaque podría llevar impresa una bandera de España para identificar su procedencia de manera muy ostensible.

Mientras que en el territorio mexicano se permitiría emplear el término “Manchego” a secas o incluir el logotipo “Hecho en México”, pues aquí es elaborado con leche de vaca y no se añeja.

Este es el concepto que los negociadores han puesto sobre la mesa del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM), manifestó García Paredes, al reiterar que es una alternativa para transitar en la actualización del acuerdo que entró en vigor el 1 de julio del 2000.

El dirigente recordó que algo similar ocurrió con ocho de los 58 quesos, como Edam y Gouda, de los Países Bajos, y Camembert y Brie, de Francia, porque los europeos no tuvieron objeción de utilizar el nombre de manera sencilla y sin palabras compuestas (nombre y apellido).

De llegar a un acuerdo en febrero próximo, indicó, la modernización del tratado ampliará la participación de Europa en el mercado mexicano, donde hoy es de sólo 3.0 por ciento, al hacer mayor promoción de las bondades organolépticas y nutricionales de dichos productos añejados y muy maduros.

En tanto que la industria de México seguirá con el uso de la identificación comercial y tendrá la oportunidad de explorar el viejo continente con sus quesos frescos y semi maduros, sobre todo los artesanales, en un mediano y largo plazos.

García Paredes acotó que este sector productivo produjo 375 mil toneladas de queso en 2017, con un valor total de 74 mil millones de pesos, y el panela y los frescos tradicionales ocupan la primera posición, con 17 por ciento, respectivamente.

Le siguen el queso Manchego con 13 por ciento; Chihuahua con 10 por ciento, y Oaxaca con 7.0 por ciento, agregó.

México y la Unión Europea convinieron en llevar a cabo reuniones técnicas en Bruselas, Bélgica, durante la semana del 5 de febrero, con el propósito de avanzar hacia la conclusión de los temas pendientes, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE).