El Parque Zoológico "El Centenario", uno de los sitios más populares e icónicos de la recreación y la convivencia familiar en esta ciudad capital, estrena un nuevo rostro tras la aplicación de obras de rescate y remodelación que demandaron una inyección de más 23 millones de pesos.

Desde hace 107 años, las siete hectáreas que conforman ese parque zoológico, son un espacio que contribuye tanto a la recreación como al contacto con la naturaleza, a la vez que es uno de los principales “pulmones” de la ciudad.

En los últimos meses se han realizado mejoramientos de infraestructura pensados tanto para mejor servicio a la ciudadanía y para el bienestar de la importante colección faunística que alberga este centro recreativo, obras que hoy fueron entregadas por las autoridades municipales.

La alcaldesa de esta ciudad, María Fritz Sierra, indicó durante el acto protocolario que las 1.4 millones de personas al año que disfrutan de este espacio, se beneficiarán de importantes renovaciones entre las que destacan la ampliación la estación del popular trenecito.

La estación ahora puede resguardar hasta 250 personas (el doble de su capacidad anterior) y cuenta con tres diferentes máquinas que se rotan para un servicio más dinámico y seguro para las más de 600 mil personas que suben a la atracción o cada año.

El sitio también cuenta desde ahora con una renovada área de juegos infantiles, más espacios arbolados, nuevos servicios, juegos mecánicos, entre otros.

De igual modo, se trabajó en las áreas que albergan a la diversidad de especies que se encuentran en exhibición que “han sido piezas claves, para hacer del parque, uno de los lugares emblemáticos de la ciudad, del estado y de la Península”, precisó la alcaldesa.

Ahí se instalaron letreros con información sobre las 89 especies (637 ejemplares animales que se resguardan en el zoológico) y que conforman la colección faunística más grande e importante de toda la entidad.

Durante el recorrido por el sito, se pudo constatar que son más 21 juegos nuevos y seguros y se incrementaron los espacios para que las personas que acompañan a las y los menores puedan cuidar de su seguridad.

El área conocida como “El Bosque”, también fue renovada con la inclusión de nuevas plantas de ornato, así como con la pintura de las estatuas conmemorativas a las canciones de Gabilondo Soler, “Cri-Cri”, así como otros de los íconos del sitio que permanecen desde su apertura que son una estatua de un león y la de un cerdito, así como la avioneta que fue renovada y reubicada.

De igual modo, además de los tradicionales locales comerciales, en el lugar ya se cuenta con una nueva área de restaurantes, así como nuevos servicios sanitarios, entre otras mejoras, para hacer más agradable la estancia y experiencia a los miles de visitantes que llegan al lugar desde su apertura en el año de 1910.