Con la aplicación del Programa Nacional de Convivencia Escolar (PNCE) se aumentó en un 27 por ciento la precepción favorable del clima en las escuelas de educación básica que abarca de preescolar a secundaria, lo que ha servido para fortalecer las habilidades socioemocionales de los alumnos, docentes y padres de familia.

Informó a Notimex, Esther Oldak Finkler, coordinadora del PNCE, que desde 2016 se implementó en todas las escuelas de nivel básico obligatorio, luego de que por dos años se llevó a cabo como proyecto, para detectar actitudes de riesgo de acoso escolar, abuso sexual y maltrato, así como para prevenir la violencia entre los escolares.

La funcionaria federal indicó que de acuerdo con la primera encuesta que se aplicó en línea para evaluar este programa, que se realizó en dos fases, el primero del 23 de enero al 13 de marzo de 2017 y del 5 de junio al 28 de julio de ese mismo año, se obtuvieron esto buenos resultados.

Señaló que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) ha realizado la evaluación de este programa, y que además tiene el reconocimiento de organismos internacionales de Naciones Unidas como UNICEF y de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En este punto, destacó que la OCDE hizo un estudio de corrupción y determinó que es vital la permanencia de este programa como una medida preventiva para la corrupción, porque se trabaja con todas las habilidades socioemocionales.

“Estamos previniendo todas las conductas de riesgo, es un programa preventivo que abarca y coadyuva a la prevención de dichas conductas negativas como el acoso escolar, abuso sexual, maltrato y violencia”, dijo.

Oldak Finkler apuntó que de acuerdo con la encuesta que se hizo en línea el año pasado para conocer el impacto de este programa, se demostró que en general, entre el primero y segundo levantamiento, se tiene un incremento del 27 por ciento de percepción favorable del clima escolar.

En este punto resaltó que en los temas que se midieron sobresalen del programa las escalas de autoestima, el manejo de emociones, y resolución de conflictos en familia, “fue lo que más mejoro”.

Además de que los talleres y tutoriales que se pueden ver en línea a través de la página Web (https://www.gob.mx/escuelalibredeacoso) destinados para madres, padres, tutores, docentes y directores mostraron un aumento de 20 por ciento.

Informó que se trata de un programa preventivo y formativo para la comunidad escolar de educación básica de las escuelas públicas, pero también pueden solicitarlo las escuelas privadas, con el fin de desarrollar las habilidades socioemocionales.

El programa abarca tanto a padres de familia como a directores, docentes y alumnos, y es para coadyuvar a la disminución de conductas de riesgo como acoso escolar, maltrato y acciones violentas.

“Abarcamos toda la parte preventiva y formativa para fortalecer la persona interior del niño y que aprenda a mirar al mundo de forma diferente".

“No pretendemos cambiarle el mundo y la realidad, pero si la forma en que decodifique el mundo, porque está demostrado que cuando hay un buen clima de convivencia armónico, pacífico e inclusivo lo que se logra es optimizar y los niños aprenden mejor cuando están tranquilos y no están agobiados por ver si alguien los va a molestar o si en su casa los están lastimando”, expuso.

Explicó que esta demostrado a nivel bioquímico que la tensión está directamente relacionada con la ansiedad, “entonces un niño tranquilo aprende y se relaciona mejor, y las habilidades socioemocionales es una de las fuentes más importantes de obtención de estos estados de felicidad”.

Añadió que se ha demostrado que a nivel bioquímico las hormonas encargadas de la felicidad se desarrollan más con el contacto interpersonal, entonces, el menor está tranquilo se puedes vincular mejor y no se sientes amenazado de que puede ser objeto de una agresión.

“Se empiezan a producir endorfinas, porque estás en una situación de confianza, estás cuidado y en un buen ambiente y un niño tranquilo es un niño atento y dispuesto a aprender, ese el objetivo primordial del programa”, indicó.

Esther Oldak señaló que este programa empezó como un proyecto a favor de la convivencia escolar con un piloto en tercero de primaria, por considerar este nivel neutral, y se benefició a un millón 325 alumnos en el 2014, después cambio a Proyecto a Favor de la Convivencia (FASE), y se empezó a abarcar escuelas de tiempo completo.

En ese entonces, añadió, se entró a lo que fue el Programa de Escuela Segura, el cual ya no existe, y los beneficiarios fueron para 4 millones 501 mil alumnos, de 21 mil 365 escuelas, y en 2016 pasó a ser el Programa Nacional de Convivencia Escolar y abarca a toda la educación básica.

Puntualizó que primero se realizó el piloto en preescolar y secundaria en el 2016, y en 2017-2018 se tienen a 86 mil escuelas y se abarcarán alrededor de 15 millones de alumnos.

“Este es el avance, empezamos en 18 mil 500 escuelas en el 2014, subimos en 2015 a 35 mil escuelas y se aumentó en 2016 hasta llegar ahorita a 86 mil escuelas. Ahora estamos atendiendo a casi 15 millones de alumnos, 14 millones 165 mil, que es casi el 60 por ciento de la educación básica desde preescolar a secundaria”, concluyó.