El subsecretario en funciones del Departamento estadunidense de Estado para los Asuntos de Oriente Medio, David Satterfield, advirtió hoy sobre la creciente presencia de Irán en Siria, Líbano y Yemen.

Estados Unidos no permanecerá pasivo mientras Teherán continúa con su agresiva presencia en la región, señaló Satterfield, quien añadió que Irán no escapará al castigo si continúa avanzando en la producción sofisticada de misiles.

Al participar en la conferencia anual del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) en Tel Aviv, Satterfield aseguró que Irán se ha aprovechado de la inestabilidad regional creada por el Estado Islámico para ejercer su influencia en la región de Medio Oriente.

Las declaraciones del funcionario estadunidense se producen cuando el presidente Donald Trump también elevó el tono de sus críticas a Irán, al expresar el apoyo de su gobierno a las recientes protestas en las calles de Teherán.

Al presentar su discurso anual a la nación en el Congreso, Trump volvió a atacar al gobierno iraní y reiteró su apoyo a las protestas y disturbios registrados a principios de este mes en varias ciudades iraníes por el desempleo y carestía de la vida.

El inquilino de la Casa Blanca afirmó que “Estados Unidos está junto al pueblo de Irán en su valiente lucha por la libertad”, mientras el gobierno de Teherán respondió que Trump confirma una vez más la ignorancia que tiene sobre el país persa.

El mandatario estadunidense ha expresado en varias ocasiones su intención de renegociar el histórico acuerdo entre Irán y las potencias occidentales sobre el programa nuclear de Teherán, que permitió a la nación persa sacudirse las sanciones comerciales en su contra.

Trump reiteró el viernes pasado que Washington busca renegociar el acuerdo nuclear con Teherán y afirmó que continuará instando a sus socios a bloquear lo que llama “el camino de Irán para obtener un arma nuclear”.

En este sentido, el subsecretario de Estado expresó que "estamos preocupados por el empeño de Irán de distribuir la tecnología de misiles a representantes regionales, para armar a las milicias".

Satterfield aseguró que la etnia de los houtíes, con respaldo iraní en Yemen, adquirió esa tecnología, que luego se utilizó para disparar misiles balísticos de corto alcance contra Riad y otras ciudades de Arabia Saudita.

Hace dos días, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, le comentó al presidente ruso, Vladimir Putin, que Israel tomará todas las medidas para evitar que Irán se atrinchere aún más en Siria y convirtiendo al Líbano en una fábrica de misiles.

"Estamos preocupados por la intención de Irán de distribuir la tecnología de misiles desestabilizadores a representantes regionales, para armar a las milicias", comentó.

"No queremos ver ninguna proliferación futura de esa tecnología, de estos sistemas sofisticados, en ninguna parte; no en Yemen, y ciertamente no en Hezbolá", detalló.

Irán, precisó Satterfield, ha aprovechado la inestabilidad regional creada por el Estado Islámico. "Estamos buscando todos los medios que tenemos para contener, restringir y, finalmente, hacer retroceder la influencia de Irán en toda la región".

"El apoyo de Irán al régimen del (presidente sirio) Bashar Al- Assad y Hezbolá es una profunda amenaza, por supuesto, para Israel, para Estados Unidos y para todos nuestros intereses comunes".

Satterfield destacó que de acuerdo con la política de la administración de Estados Unidos sobre Irán, el gobierno estudia las amenazas que plantea, no solo la nuclear.

Sin embargo, acotó que Washington "sigue comprometido con asegurar que Irán no desarrolle ni adquiera un arma nuclear".

Ahora que el Estado Islámico está al borde de la derrota, "tenemos que asegurarnos de que el entorno posterior al EI no produzca nueva inestabilidad, una nueva generación de amenazas de los fundamentalistas yihadistas y otros grupos terroristas".

El gobierno de Estados Unidos cree que un futuro estable en Siria requiere "un nuevo liderazgo en Damasco, con la salida del antiguo régimen", manifestó.