El presidente Donald Trump dijo esta noche que tras un año de gobierno, Estados Unidos es hoy una nación más próspera gracias a sus políticas económicas, y reiteró su advertencia de que su política exterior no repetirá "errores" en la defensa de su seguridad e intereses comerciales.

En su primer informe de gobierno ante una sesión conjunta del Congreso estadunidense, en la que se evidenció la profunda división partidista que ha sido el sello de su administración, el mandatario presentó durante más de una hora una larga lista de logros, centrados en el ámbito económico.

Más allá de la propuesta migratoria que dio a conocer la semana pasada y su solicitud de una partida de 1.5 billones de dólares para un programa de infraestructura, el discurso, con una fuerte carga de patriotismo y religión, careció de detalles sobre las propuestas en las que su gobierno actuará este año.

Dio a conocer que desde su elección, su gobierno ha creado 2.4 millones de nuevos empleos, los salarios se están incrementando, y destacó la caída del desempleo entre las minorías, particularmente entre los afroaestadounidenses y los hispanos.

“Y como lo prometí a los estadounidenses desde este podio 11 meses atrás, promulgamos el mayor recorte de impuesto y reforma tributaria en la historia de Estados Unidos. Nuestro masivo recorte ha ofrecido enorme alivio para la clase media y los pequeños negocios”, dijo.

Trump dijo que ese recorte ha significado dinero adicional en la bolsa de cientos de miles de trabajadores, y que la reforma permitirá reducir la carga tributaria en quienes menos ganan, aunque también significará impuestos más bajos para las corporaciones.

“Este es nuestro nuevo momento estadunidense. Nunca ha habido un mejor tiempo para empezar a vivir el sueño americano (estadunidense)”, apuntó.

Trump aprovechó el discurso para exhibir sus credenciales como conservador, al destacar el nombramiento de jueces federales que, aseguró, “interpretarán la Constitución como está escrita”, así como sus acciones para proteger la libertad religiosa.

También elogió su agresiva política de desregulación, que, dijo, ha resultado en el repunte de la industria energética, en particular para la utilización de “precioso, limpio carbón”, en contra de las políticas ambientales del anterior gobierno, y ha revitalizado el sector automotriz.

Dijo que gracias a ello, muchas compañías automotrices han empezado a mover sus operaciones a Estados Unidos, como Chrysler, que trasladará parta de su producción de México a Alabama

Sin aludirlos de manera directa, Trump presentó su decisión de sacar a Estados Unidos del Acuerdo Alianza Transpacífico (TTP), y renegociar el Tratado de Libre Comercio de America del Norte (TLCAN) como ejemplos de la nueva política comercial que su gobierno perseguirá.

“Estados Unidos ha dado finalmente vuelta a la página de décadas de injustos acuerdos comerciales que han sacrificado nuestra prosperidad y enviado al extranjero nuestras compañías, nuestros trabajos y la riqueza de nuestra nación. La era de la rendición económica ha terminado”, sentenció.

Aseguró que bajo su nueva política, Estados Unidos espera tener relaciones comerciales justas y reciprocas, y reiteró que su gobierno renegociará “malos acuerdos y negociara nuevos”.

“Vamos a proteger a los trabajadores estadounidenses y la propiedad intelectual a través de un fuerte cumplimiento de nuestras reglas comerciales”, prometió.

Trump dedicó varias líneas para referir la campaña de su gobierno contra la pandilla salvadoreña MS-13 o Mara Salvatrucha, aludiendo el caso de dos jóvenes mujeres, presuntamente muertas a manos de miembros del grupo criminal, y cuyos padres estuvieron en el palco de la primera dama, Melania Trump.

Reiteró también la determinación de su gobierno para combatir la crisis de los opioides, que tan sólo en 2016 cobró la vida de 64 mil personas debido a sobredosis.

Subrayó el éxito de la campaña militar contra el grupo yihadista Estado Islámico, como resultado del cual Estados Unidos y sus aliados en el Medio Oriente han podido "liberar" casi el 100 por ciento del territorio que controlaba en Irak.

Dio a conocer que esta misma noche firmó una nueva directiva para reexaminar su política de detención de sospechoso de terrorismo en áreas de combate, y para mantener abierta la prisión militar de Guantánamo.

El mandatario renovó su llamado al Congreso para que los fondos de asistencia humanitaria vayan sólo a países que apoyan su política exterior, tras el rechazo mayoritario de países en la ONU a su decisión de trasladar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén.

Trump pidió revisar el acuerdo nuclear alcanzado por Estados Unidos y cinco potencias más con Irán, y dijo que su gobierno aplicará máxima presión sobre Corea del Norte para prevenir que desarrolle un programa de armas nucleares “que podría muy pronto amenazar nuestro territorio”.

“Experiencias pasadas nos han enseñado que la complacencia y las concesiones sólo invitan agresión y provocación. Yo no voy a repetir los errores de administraciones pasadas que nos llevaron a esta peligrosa posición”, advirtió.

Fue notable la ausencia de toda mención a Rusia durante el discurso de 80 minutos, celebrado de manera ruidosa por los republicanos y simpatizantes del mandatario que se dieron cita en el recinto legislativo, mientras los demócratas permanecieron en silencio y sentados casi todo el tiempo.