Del siglo XVII al XVIII el arpa tuvo presencia sobre todo en el ámbito religioso, sin embargo algunos ejemplares persistieron en el ámbito popular, por eso hay gran variedad de ellas, principalmente en pueblos indígenas, aseguró el musicólogo Edmundo Camacho.

Entrevistado previo a una charla que ofreció en el Museo Nacional de Arte (Munal), el profesor de la Facultad de Música de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que fueron los pueblos indígenas los que la adoptaron como un instrumento dentro de sus prácticas musicales, además de que la insertaron en su cosmovisión.

“De tal manera que hoy entre los yaquis, los mayos, la huasteca, los tzotziles y otros podemos escuchar los relatos de estos pueblos, donde hablan del arpa como instrumento que está en sus mitos de origen. Es un instrumento muy ligado a lo que ellos son”, señaló.

Camacho recordó que el arpa es un instrumento que trajeron los españoles y agregó que fue en lo que hoy es México "donde se aclimató, donde fue adoptado por esta sociedad que poco a pocos se fue amestizando.

“Pero también fue adoptado por los pueblos originarios de México, de que hoy, nuestro país sea el que mayor número tenga de arpas diatónicas, más que en otro país”, destacó el experto, quien reveló que en México existen entre 15 y 20 diferentes tipos de arpas.

“Aquí se encuentran arpas con varios grupos indígenas, y es interesante porque durante el Virreinato el arpa fue un instrumento importante junto con la guitarra, era un instrumento que de utilizaba en todos los espacios de la sociedad novohispana”, comentó.

Dijo que, a diferencia del órgano, que también se tocaba en el ámbito religioso y durante el periodo Barroco, el arpa era uno de los instrumentos importantes.

Convencido que dentro de la musicología mexicana existen varios huecos que no se han estudiado, entre ellos el arpa, Camacho se pronunció a favor de que la música para este instrumento de digitalice y adapte a las nuevas tecnologías.

“Es complejo, pero por un lado podemos echar mano de estas tecnologías para difundir este patrimonio musical mexicano, digitalizar sus audios, sus textos, darle difusión”, indicó al tiempo que señaló que a pesar del avance tecnológico el arpa sigue siendo utilizada en la música de hoy.

“Estamos hablando de un instrumento de resistencia, sobre todo en pueblos indígenas, porque en el arpa y en la música en general los pueblos depositan parte de su identidad, de su ser mismo, por ello son importantes los instrumentos con los que se hace para que estos pueblos conserven su manera de ver el mundo, su manera de relacionarse con la naturaleza", dijo.

En su ponencia, Camacho enfocó su discurso en el ámbito conventual, en las personas que tocaron arpa en los conventos, en su mayoría monjas, "mujeres que entraban en la vida conventual y que traían una formación musical, a fin de servir a Dios y alabar el oficio divino".