Poseedor de una de las batutas más dinámicas, aclamadas e influyentes de la actualidad, el venezolano Gustavo Dudamel se presentará el próximo 4 de marzo en el Auditorio Nacional, dirigiendo a la aclamada Orquesta Filarmónica de Viena.

Antes de estar en el Auditorio Nacional, la Filarmónica de Viena brindará presentaciones en el Palacio de Bellas Artes los días 2 y 3 de marzo.

Fundada en 1842, la agrupación austriaca se caracteriza por mantener un sonido antiguo, pero lleno de brillo y elegancia, como lo dejará ver en su paso por México, donde interpretará piezas como la "Sinfonía No. 10", de Gustav Mahler, y la "Sinfonía Fantástica, Episodios de la vida de un artista", de Héctor Berlioz.

La agrupación es símbolo de altísima calidad desde 1842, con una tradición implacable -para integrarse a sus filas hay que ser antes parte de otros conjuntos cuan más rigurosos-, apego irrestricto a instrumentos únicos -como el oboe vienés o el timbal con membrana de piel de cabra- y sus músicos no tienen un director regular puesto que en su podio sólo rotan los mejores del planeta.

Por su parte, el venezolano Dudamel, con 36 años, es desde hace más de una década una de las batutas más admiradas en el orbe.

El maestro venezolano tiene una larga relación con la agrupación, a la que dirigió hace ya más de 10 años y de cuyos músicos, reconoce, ha aprendido muchísimo.

Juntos estarán en uno de los escenarios más importantes del mundo, como parte de una extensa serie de conciertos que arranca en enero y que llevará a los músicos y al aclamado director a Montecarlo, Madrid, Barcelona y Múnich.

Más tarde regresarán a Viena para cumplir citas en salas de concierto y después proseguir por Nueva York, Nápoles, México, Bogotá, Chile y Buenos Aires.