Autoridades iraníes han liberado a la mayoría de los detenidos durante las manifestaciones de diciembre pasado en protesta al aumento de los precios y en rechazo a la corrupción, aunque 300 aún quedan en prisión, informó hoy el mistro iraní del Interior, Abdolreza Rahmani Fazli.

Autoridades judiciales estimaron que unas mil personas fueron arrestadas durante la ola de manifestaciones en Teherán y otras 80 ciudades y municipios del país, aunque fuentes opositoras elevan la cifra a tres mil 700.

“Hay al menos 300 personas que han cometido delitos durante los disturbios de diciembre que permancen en la cárcel y cuyos casos siguen bajo tutela judicial”, dijo Fazli, citado por la agencia iraní de noticias Tasnim.

El Centro para los Derechos Humanos en Irán, un grupo de activistas con sede en Nueva York, teme que algunos de los detenidos que permencen en prisión se enfrenten a cargos que puedan conllevar a la pena de muerte.

El presidente del poder judicial, Sadeq Larijani, ha exhortado a los tribunales a mostrar clemencia con aquellos que se manifestaron de manera pacífica y castigar únicamente a quienes pprovocaron destrozos en bienes públicos siguiendo “las órdenes de enemigos”.

Las manifestaciones, que tuvieron lugar a finales de diciembre en protesta al aumento de los precios y en rechazo a la corrupción, tomaron un cariz cada vez más político y dejaron al menos 23 muertos, decenas de heridos y más de mil detenidos, según el balance oficial, aunque la oposición habla de 50 decesos.

Las protestas fueron las importantes desde que miles de manifestantes invadieron las calles en 2009 para expresar su repudio a la reelección del entonces presidente Mahmoud Ahmadineyad.