El Papa Francisco fustigó hoy a los pastores rígidos y pidió que los ministros de la Iglesia católica tengan ternura y se ocupen de las personas, según las enseñanzas de Jesús.

Esto durante el sermón de su misa matutina en la capilla de su residencia vaticana, la Casa Santa Marta. Repasando la Biblia reveló cómo era la vida de Cristo, el que se preocupaba profundamente por la gente que lo seguía, “una gran multitud”.

“(Él) no abrió una oficina de asesorías espirituales con un cartel: ‘El profeta recibe los lunes, los miércoles y los viernes de las 3 a las 6. El ingreso cuesta tanto o, si se prefiere, puede dejar una limosna’. No, Jesús no hizo así”, dijo.

“Tampoco abrió un consultorio médico con el cartel: ‘Los enfermos vienen tal día, tal día, tal día y serán curados’; él se arrojó en medio del pueblo”, añadió, hablando en italiano.

Además, destacó que, cada día por la tarde, él estaba cansado pero con un “cansancio real, no ideal”, sino de aquel que trabaja y vive entre la gente con amor, porque le gusta salir al encuentro de las dificultades de los demás.

Más adelante advirtió que a los obispos o sacerdotes que no saben hacerse prójimos “les falta algo” porque tal vez sean como un patrón de campo, pero no un pastor.

“Un pastor al que le falta ternura será un pastor rígido, que da de bastonazos a las ovejas. Cercanía y ternura: lo vemos aquí. Así era Jesús”, ponderó.