El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró hoy que existen las condiciones para “pasar una trágica página en la historia de Siria”, durante el Congreso del Diálogo Nacional Sirio que se celebra en la ciudad rusa de Sochi, el cual podría ser una oportunidad para erradicar el terrorismo en el país.

“Se puede afirmar con certeza que al día de hoy se han creado todas las condiciones para pasar la página trágica en la historia de Siria y llegó el momento de abrir un diálogo efectivo entre las partes involucradas en el conflicto”, señaló Putin en su mensaje, leído por su canciller Serguei Lavrov.

Afirmó que el Congreso está llamado a “unir al pueblo sirio después de casi siete años de conflicto que ha sesgado la vida de miles de personas y forzado a millones a abandonar su patria”.

“Se presenta una buena oportunidad de hacer una realidad los deseos de los sirios de poner fin a la guerra entre hermanos, acabar definitivamente con el terrorismo y regresar a una vida normal”, resaltó.

En el mensaje, Putin destacó que Rusia junto con sus socios en el proceso de Astana, Turquía e Irán, han tratado de hacer el evento en Sochi lo más representativo posible porque “solo el pueblo sirio tiene el derecho de determinar el futuro de su país”.

El Congreso del Diálogo Nacional Sirio, auspiciado por Rusia, comenzó la víspera en Sochi con la participación de unos mil 600 representantes de las diferentes facciones y fuerzas políticas, con el objetivo de incentivar y promover el diálogo e impulsar los esfuerzos para que el país disponga de una nueva Constitución.

El encuentro ha sido boicoteado por la principal coalciión política opositora siria, la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), y por los kurdos, que acusan a Rusia de apoyar la operación turca en la región e Afrin, en el norte de Siria.

Un grupo de opositores sirios viajó esta mañana desde Ankara hacia Sochi, pero en el último momento decidieron no salir del aeropuerto en protesta porque en el Congreso únicamente aparecía la bandera oficial de Siria y no la de la oposición, por lo que encomendó sus poderes a la delegación turca.

El Congreso del Diálogo Nacional Sirio transcurre en paralelo al de Astana, impulsado también por Rusia, Irán y Turquía, para reducir la intensidad del conflicto, así como al de Ginebra, auspiciado por las Naciones Unidas.

El objetivo del Congreso es redactar una nueva Constitución y discutir posibles reformas políticas, a fin de allanar el camino para detener la guerra en Siria, que desde marzo de 2011 ha dejado al menos 360 mil muertos, más de dos millones de heridos y cerca de 12 milones de desplazados internos y refugiados en otros países.