Mientras se concretan las negociaciones para modernizar el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE), proceso que seguirá a principios de febrero, los horticultores mexicanos evalúan la posibilidad de acceder al mercado agroalimentario del viejo continente y enviar algunos productos procesados, congelados y deshidratados.

En aquella región del mundo se han encontrado demandas insatisfechas significativas en pasta y puré de tomate, espárragos congelados o en trozos, calabaza y cebolla en diferentes presentaciones de valor agregado, por ejemplo, señaló el director general de la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida (AMHPAC), Alfredo Díaz Belmontes.

En entrevista, precisó que las investigaciones de mercado realizadas por este organismo integrado por 240 productores hortícolas de 26 estados han evidenciado esa oportunidad de intercambio comercial, porque aún es complicado exportar el producto fresco hacia aquellos países.

Explicó que el traslado de hortalizas frescas tarda hasta 30 días por vía marítima, por lo que llegarían con una vida de anaquel muy corta, y con el flete del transporte aéreo se incrementan los costos, de ahí la importancia de que cada productor le agregue un valor y sean colocadas con un precio más competitivo.

De acuerdo con un estudio de ProMéxico, la industria mundial de alimentos procesados alcanzó un valor de cinco mil 69 millones de dólares en 2015, y se prevé que entre 2015 y 2020 crezca a una tasa media de crecimiento anual de 5.3 por ciento.

China es el principal país productor de la industria en el mundo, al concentrar el 29 por ciento de la producción total, al cual le siguen Estados Unidos, con 16.1 por ciento; Japón, 4.7; Alemania, 3.2; Brasil, 3.1, y Francia con 2.9 por ciento de participación.

En la región de norteamérica, la producción de México presentará una tasa media de crecimiento anual de 2.5 puntos porcentuales, detalla el documento del fideicomiso federal encargado de promover el comercio y la inversión internacional.

“Estamos ocupados en buscar los caminos y las rutas hacia ese nuevo mercado”, reiteró Díaz Belmontes, al asegurar que 2018 será un buen año para la horticultura, a pesar del panorama negativo pronosticado por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la reforma fiscal de Estados Unidos y la elección presidencial en México.

“La incertidumbre del TLCAN nos está obligando a hacer lo que debimos de haber hecho en años anteriores: buscar otras alternativas de intercambio comercial”, sostuvo, pues al depender de un solo mercado se tiende a ser vulnerables.

Por su parte, el director de la Comisión para la Investigación y Defensa de las Hortalizas (CIDH), Mario Haroldo Robles Escalante, coincidió en que la zona de confort de México le ha impedido buscar alternativas de mercado e impulsar la producción de productos no perecederos.

Sin embargo, manifestó que los horticultores de México no sólo tienen potencial para explorar los mercados del viejo continente, sino también de Asia y Medio Oriente, porque se tiene la capacidad de producir durante la época de invierno e incrementar las exportaciones.

Entrevistado por separado, agregó que también se han sumado esfuerzos, y en conjunto con las autoridades estatales y federales, los productores tienen alimentos agrícolas de calidad y reglas estrictas de inocuidad para llegar a la mesa del consumidor, en particular al de Estados Unidos.

El año pasado, recordó Díaz Belmontes, los productores hortícolas de la AMHPAC alcanzaron una producción de más de un millón 270 mil toneladas de hortalizas, de las cuales 66 por ciento fue de tomate, 19 por ciento de pimiento morrón y 17 por ciento de pepino.

Precisó que del total producido en nueve mil hectáreas se obtuvieron ingresos por hasta mil 200 millones de dólares, aunque esta cantidad significó 20 por ciento menos que el año previo.

Tanto Díaz Belmontes como Robles Escalante confiaron en que las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y México (TLCUEM) lleguen a su fin este 2018 y traiga beneficios arancelarios para los productos procesados mexicanos.

De acuerdo con la Secretaría de Economía, la Unión Europea y México convinieron en llevar a cabo reuniones para abordar temas técnicos durante la semana del 5 de febrero en Bruselas, Bélgica, con el fin de avanzar hacia la conclusión de los temas pendientes.