Para mejorar la salud y el bienestar general de la población mexicana, es necesario intensificar la promoción de alimentos básicos mejorados nutricionalmente y fomentar el consumo de frutas y verduras.

La directora de Salud Global de la Universidad Wisconsin-Madison, Estados Unidos, Sherry Tanumihardjo, planteó que la deficiencia de vitamina A es un problema de salud pública en más de la mitad de todos los países, especialmente en África y el sudeste de Asia.

Al impartir la conferencia “Aspectos de toxicidad relacionada con vitamina A” indicó que por ello es crucial el suministro de esa vitamina en áreas de alto riesgo, porque puede reducir significativamente las enfermedades y la mortalidad.

En la Universidad de Sonora (Unison) la especialista habló de su experiencia en el desarrollo, validación y uso de biomarcadores como herramientas de información para la evaluación de factores de riesgos asociados a la exposición a agentes ambientales.

Señaló que ha trabajado con distintos grupos poblacionales de Tailandia, Indonesia y Zambia, entre otros países.

La académica del Departamento de Ciencias Nutricionales de la Universidad Wisconsin-Madison precisó que un biomarcador es un evento que se produce en un sistema biológico y se interpreta como indicador del estado de salud, de la esperanza de vida o del riesgo de enfermedad.

“Es así como conocemos cuáles grupos son los más sensibles para poder determinar el estado de deficiencia o donde los múltiples aportes de alimentos ricos en carotinoides y fortificados pueden causar toxicidad”, señaló.

Refirió que para los grupos poblacionales vulnerables, como en África y el sudeste de Asia, cultivar frutas y verduras en huertos familiares complementa la diversificación y el enriquecimiento de la dieta y contribuye a una mejor salud para toda la vida.

Al señalar que el objetivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la eliminación mundial de la deficiencia de vitamina A, manifestó su deseo de que en México se genere conciencia y se busquen otras estrategias alimentarias.

La alimentación puede modificarse, buscando aquella que permita mejorar en la población su estado de vitamina A sin llegar a ocasionar toxicidad y todos los problemas asociados a ella.

“Mi mensaje a los estudiantes de las ciencias nutricionales es que estemos dispuestos a entender que la ciencia es un avance continuo, por lo que deben estar siempre con la mente abierta”, puntualizó.