El banco emisor de Colombia bajó hoy 25 puntos básicos la tasa de intervención para quedar en 4.5 por ciento, después de analizar el panorama económico local e internacional.

Las expectativas de inflación "registraron cambios leves. Las de los analistas para diciembre de 2018 y 2019 se sitúan en promedio en 3.47 por ciento y 3.33 por ciento, respectivamente. Aquellas derivadas de los papeles de deuda pública se mantienen por encima del tres por ciento", indicó el Banco de la República.

El emisor espera que la inflación y "las medidas de inflación básica se reduzcan en los próximos meses, en parte por la disipación de los efectos del aumento de los impuestos indirectos a comienzos del año pasado".

La demanda externa "se sigue recuperando, jalonada por las economías desarrolladas y por las principales economías emergentes".

Además el dólar "se ha depreciado frente a la mayoría de monedas y las primas de riesgo de la región, incluida la de Colombia, se han reducido. Los precios del petróleo se incrementaron nuevamente y se sitúan en niveles superiores a los promedios registrados en los últimos dos años".

Para el Banco de la República si "esta tendencia se mantiene, los términos de intercambio seguirían mejorando y, junto con la mayor dinámica esperada de la demanda externa, continuarían favoreciendo la recuperación de los ingresos externos del país".

Debido a los mayores ingresos externos, el equipo técnico del Banco Emisor "redujo su estimación del déficit de cuenta corriente de 3.7 por ciento a 3.5 por ciento del PIB en 2017 y pronosticó, adicionalmente, que éste continuará reduciéndose a 3.3 por ciento en 2018".

Las nuevas cifras de actividad económica de Colombia para el último trimestre de 2017, confirman "una demanda interna débil, con lo cual el equipo técnico del Banco mantuvo la proyección del crecimiento de 1.6 por ciento para 2017".

Para 2018 la "proyección de crecimiento es de 2.7 por ciento. El aumento de la tasa de crecimiento se sustentaría en la aceleración de la demanda externa, los efectos de las reducciones previas en las tasas de interés, y la inversión en obras civiles, entre otros factores".

"No obstante, según este pronóstico, la subutilización de la capacidad instalada de la economía se ampliaría en el presente año", puntualizó.