Alrededor de 50 ex militantes del PRD, Morena y PAN se unieron al proyecto del precandidato priista al gobierno capitalino, Mikel Arriola Peñalosa, quien aseguró que con esta suma y multiplicación de esfuerzos se consolidará su proyecto para ganar las elecciones en la Ciudad de México.

En conferencia de prensa, el abanderado priista destacó que contra quienes pretenden desconocer al Partido Revolucionario Institucional (PRI) como contendiente político, pasó de 14 por ciento en diciembre pasado en cuanto a conocimiento, a 68 por ciento en las encuestas recientes.

Acompañado de personajes como Leticia Quezada, ex de Morena; Antonio Torres, Miguel Ángel Cámara y Leticia Robles, ex del PRD, todo ellos ex delegados, el candidato ciudadano agregó que en cuanto a la intención del voto pasó de seis por ciento a 19, lo que lo pone muy cerca de sus contendientes políticas.

Otros personajes que se integraron fueron Elvira Murillo y Silvia Pérez Ceballos, ex militantes del PAN, así como Carlos Girón ex clavadista y medallista olímpico, y Beatriz Garza Ramos, entre otros muchos.

Arriola Peñalosa resaltó que la suma de ex perredistas y ex panistas es por la coincidencia del proyecto pactado con el precandidato del PRI a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribreña, para rescatar a la Ciudad de México: "Se trata de sumar al proyecto, no para llenar espacios ni cuotas", señaló.

Advirtió que los ex militantes de dichos partidos se suman a su candidatura, porque están ciertos que si no gana el PRI en la capital estaremos condenando a la ciudad al colapso, a la violencia e inseguridad, a la falta de agua y de infraestructura urbana.

Confió en que seguirá subiendo en las encuestas, sumando a líderes de sectores de la población con los que todavía no tenían comunicación, dirigentes, insistió, excluidos por imponer desde las cúpulas a cuates o incondicionales.

El ex delegado en Cuauhtémoc, el ex perredista Agustín Torres, comentó que después de 30 años de ser militante de la izquierda no podían permitir que quienes se adueñaron del PRD, hicieran a un lado sus principios, mientras que en Morena, sean los hijos de Andrés Manuel López Obrador los que determinan todo.

Leticia Quezada, ex delegada de Magdalena Contreras, rechazó que su caso se trate de un "chapulineo" -pues ella pasó de ser perredista, a ser militante de Morena, y ahora simpatiza con el proyecto del PRI-, se trata de apoyar a quienes tienen un plan para salvar a la Ciudad de México.

Coincidió con Agustín Torres en el sentido de que no estaban de acuerdo en estar sujetos al vaivén de las cúpulas que conformaron un club de amigos, sin experiencia y alejados de la gente.

El dirigente local del PRI, Francisco Olvera, rechazó tajante que esta suma de líderes de otros partidos, se deba a la promesa de ofrecerles cargos de elección popular, porque eso se verá en su momento en los comités ejecutivos del Revolucionario Institucional, siempre pensando primero en el proyecto y después en los cargos.

Dijo que mientras ellos reciben a verdaderos representantes ciudadanos, otros partidos políticos se ufanan de recibir cuadros que tienen que ver con personajes como Elba Esther Gordillo, ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).