El exdirector del ISSSTE, José Reyes Baeza, destacó que este instituto cerró el 2017 con una reserva financiera histórica, de más de 80 mil millones de pesos, que son un respaldo para enfrentar cualquier contingencia.

El extitular del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), quien dejó el cargo para buscar una senaduría por Chihuahua, destacó algunos de los logros obtenidos en la institución, durante su gestión.

Entrevistado por Adriana Pérez Cañedo, en la segunda emisión del noticiario radiofónico de Enfoque Noticias, reconoció que aún quedan pendientes, como proyectos de infraestructura que están por terminarse, pero “en cinco años dimos pasos muy relevantes” en el ISSSTE en la parte cuantitativa y de calidad en el servicio.

En las nuevas licitaciones de servicios integrales logramos bajar costos entre un 10 y 20 por ciento; hemos generado economía en la compra consolidada de medicamentos, por más de cuatro mil millones de pesos; acortamos tiempos de espera en varios trámites, una pensión antes de esta administración tardaba en autorizarse 180 días y ahora toma sólo 10 días.

Asimismo, refirió que otorgar un crédito hipotecario tardaba 120 días, lo que ahora sólo se lleva 10 días, y en atención adultos mayores, "avanzamos en la parte preventiva de la salud, al atenderlos desde el primer nivel para evitar que lleguen con alguna enfermedad crónica al segundo o tercer nivel".

Además, el ISSSTE ha obtenido premios internacionales muy importantes, algunos por los programas, como “Febrero, Mes de la Salud del Hombre”, “Trato para un Buen Trato”, abundó Reyes Baeza.

En cuanto a su registro como aspirante a una candidatura al Senado, comentó que impulsará un proyecto muy incluyente, respetuoso, de volver a lo básico, a construir los lazos de comunicación con toda la gente.

En este sentido, advirtió la necesidad de un lenguaje diferente para acercarse a la ciudadanía y fortalecer a las instituciones.

“Los políticos en general, debemos volver a construir los lazos de comunicación y dejar el lenguaje peyorativo, para llegar a construir con un lenguaje de respeto a quienes no piensan como nosotros las personas, y con ello ir fortaleciendo el futuro de las instituciones del país”.