El Parlamento de Cataluña está pendiente de conocer si el ex presidente Carles Puigdemont acudirá este martes para someterse a votación de investidura que le permita regresar al cargo, aunque pesa sobre él una orden de detención por varios delitos.

La cámara con sede en Barcelona (noreste de España) es el centro de atención este martes al estar programada la sesión de investidura de Puigdemont, quien desde Bruselas dejó en suspenso si viajaría o no, ante el riesgo de ser detenido nada más pisar suelo español.

El pleno se mantiene convocado a pesar de que el Tribunal Constitucional de España dictó el fin de semana una serie de medidas cautelares, como el hecho de que Puigdemont deba pedir permiso al juez que lleva su caso si quiere asistir al plenario.

Asimismo, se prohíbe al presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, y a los miembros de la Mesa Directiva se realice una investidura por videoconferencia o telemática, al ser este también un proceso personal que requiere de su presencia en el lugar.

Ante ello, las opciones del Parlamento son la cancelación de la sesión, la propuesta de un candidato alternativo, iniciar la sesión y declararla en suspensión para ganar tiempo, o hacer caso omiso de las decisiones del Tribunal Constitucional y proceder a investir a Puigddemont.

El ex presidente escribió este lunes a Torrent, para pedirle “amparo y adopte las medidas necesarias para salvaguardar los derechos y prerrogativas de Parlamento de Cataluña” y la inmunidad de la que goza por haber sido electo en diciembre pasado.

Por su parte, el jefe del gobierno español Mariano Rajoy declaró este lunes que “un señor fugado de la justicia, un señor que ha pretendido unilateralmente liquidar la soberanía nacional y la unidad nacional, evidentemente no puede ser presidente de nada”.

La suma de decisiones y posturas volvió a crear tensión en el ambiente político de España, toda vez que se desconoce cuál sería la conclusión de este nuevo episodio en la crisis política catalana abierta por el independentismo en septiembre pasado.

Puigdemont está en Bruselas desde noviembre para evitar su detención, luego de que la justicia española les acusara a él y a los miembros de su gobierno de delitos de rebelión, sedición, malversación de fondos y otros derivados del proceso independentista de octubre.

A pesar de ello, le legislación no le priva de ejercer de sus derechos fundamentales y por eso encabezó la lista electoral “Juntos por Cataluña”, que en los comicios del 21 de diciembre quedó en segundo lugar, pero con la suma de otras fuerzas secesionistas tiene el apoyo para investidura.

Por ello, el pasado 22 de enero Torrent lo propuso como candidato a la investidura, pero el viernes el gobierno español impugnó la candidatura y el Tribunal Constitucional emitió las medidas cautelares para condicionar a Puigdemont su reelección.

Ante la sesión de este martes, organizaciones sociales que apoyan la independencia han convocado a los ciudadanos a concentrarse en las inmediaciones del Parlamento catalán, para dar su apoyo al ex presidente, incluida una que mostrará máscaras con su foto.

En tanto, las medidas de seguridad alrededor del Parlamento son permanentes desde la semana pasada cuando el ministro español del Interior, Juan Ignacio Zoido, anunció que no se iba a permitir a Puigdemont que entrara al país “ni en el maletero de un coche”.

Los controles de seguridad se mantienen también en los puntos fronterizos de Cataluña con Francia, donde desde la semana pasada se han realizado revisiones aleatorias de maleteros de coches.

Para sumar más a la incógnita sobre todo esto, Puigdemont publicó este lunes una fotografía en su cuenta de Instagram que muestra los alrededores del Parlamento catalán, pero al mismo tiempo se anunció un acto en Bélgica con políticos flamencos en el que es el orador invitado.