El condado de Mohave, en el extremo noroeste de Arizona, dispensó en el 2016 más recetas médicas de opioides, que el número de habitantes existentes en la jurisdicción, en una cruda evidencia de la crisis de la adicción a opioides en esta entidad.

El vasto condado, mayoritariamente rural, dispensó 127.5 recetas de opiáceos por cada 100 residentes ese año, convirtiéndolo en el condado más prolífico de Arizona con esa medida, según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.

Los datos del CDC muestran que el índice de 70.2 recetas de opioides en Arizona por cada 100 personas está ligeramente por encima del promedio en Estados Unidos, que es de 65.6 por cada 100 personas.

Las prescripciones de pastillas para el dolor han seguido aumentando en el condado de Mohave y otros condados rurales de Arizona como Cochise y La Paz desde 2007, aun cuando a nivel estatal han bajado en casi un 10 por ciento en la última década.

El índice para el condado de Maricopa, que abarca la zona metropolitana de Phoenix, fue de 68.2 recetas de opioides por cada 100 personas, casi 10 por ciento menos que hace una década.

Los datos de los CDC, basados ​​en una muestra de 59 mil farmacias en todo el país, brindan sólo una proporción del total de recetas por cada 100 residentes. No muestra la cantidad de píldoras recetadas ni la cantidad de personas con múltiples recetas.

El gobernador de Arizona, Doug Ducey, declaró una emergencia de salud pública en junio pasado para combatir la epidemia de opiáceos.

Desde entonces, el Departamento de Servicios de Salud de Arizona ha capacitado a más de mil 200 para médicos de los servicios de emergencia para transportar naloxona, al facilitar un medicamento que puede salvar la vida del adicto al revertir los efectos de una sobredosis de opioides.

El pasado viernes el gobernador promulgó la Ley de Epidemia de Opioide de Arizona, una legislación aprobada por unanimidad por la Legislatura.

La nueva ley impondrá restricciones de prescripción, financiará el tratamiento de la adicción y distribuirá naloxona a los departamentos de salud del condado y al personal auxiliar de los departamentos de policía.

La nueva ley limita los opiáceos a un suministro inicial de cinco días, aumenta las regulaciones de las clínicas de dolor y destina un fondo de 10 millones de dólares para ayudar a las personas sin seguro o con seguro insuficiente a recibir tratamiento para la adicción.

Datos del Departamento de Servicios de Salud de Arizona muestran que, entre junio de 2017 y enero de 2018, han muerto 812 personas en Arizona por presunta sobredosis de opioides y cinco mil 202 personas más sufrieron una sobredosis y lograron sobrevivir.