El subdirector de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) Andrew McCabe, quien se convirtió en uno de los principales blancos de las críticas del presidente Donald Trump, dejó hoy la institución, en adelanto de su prevista jubilación en el mes de marzo.

McCabe, quien se había convertido en director en funciones en mayo pasado, tras el despido sumario del entonces director de la institución, James Comey, había protagonizado públicas discrepancias con Trump, quien a su vez había atacado a la esposa de McCabe, una política demócrata.

Trump responsabilizó también a McCabe por la decisión del FBI de no presentar acusaciones criminales contra Hillary Clinton por el escándalo de miles de correos electrónicos y sostuvo que grupos cercanos a los Clinton financiaron la campaña de la esposa de McCabe en Virginia.

Apenas la semana pasada, el sitio Axios reportó que el actual director del FBI, Christopher Wray amenazó con renunciar a raíz de las presiones del procurador Jeff Sessions, a nombre del presidente Trump, para despedir a McCabe.

“Sessions reportó al Abogado de la Casa Blanca Don McGahn lo molesto que estaba Wray por las presiones para despedir a McCabe… McGahn le dijo a Sessions que no valía la pena perder al director del FBI por ello”, reportó Axios.

En mayo, durante una audiencia legislativa, McCabe contradijo públicamente las declaraciones de la Casa Blanca de que Comey había perdido el apoyo de sus subordinados.

“La vasta mayoría de los empleados del FBI disfrutaba de una profunda y positiva conexión con el director Comey… Gozaba de amplio apoyo dentro del FBI y todavía lo tiene hasta este momento”, dijo McCabe en una audiencia ante el Comité de Inteligencia del Senado,

McCabe dejó entonces en claro que los senadores que no ha habido intentos de la administración Trump por frenar la investigación sobre la presunta colusión entre miembros del equipo del presidente y Rusia para interferir en las elecciones.