El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, suspendió hoy los diálogos de paz que mantenía con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) desde 2017 luego de los últimos atentados de la guerrilla contra unidades policiales, con un saldo de seis agentes muertos.

“El gobierno ha sido generoso y ha mostrado su voluntad de paz, que no puede ser vulnerada por la coyuntura política. Se trata de una voluntad fundamentada en principios y en mi deber de proteger al pueblo colombiano”, señaló Santos en una declaración en respuesta a los ataques del grupo guerrillero.

Sin embargo, apuntó, “los hechos son tozudos y el comportamiento del ELN me obliga a asumir con esta organización lo que he denominado la doctrina RABIN: Se combate el terrorismo con toda contundencia como si no hubiese negociación de paz, y se negocia como si no hubiese terrorismo”.

Advirtió que “para continuar la negociación de paz esta doctrina exige un mínimo de coherencia. Al mismo tiempo mi paciencia y la del pueblo colombiano tienen sus límites”.

“He tomado la decisión de suspender la instalación del quinto ciclo de conversaciones que estaba previsto para los próximos días, hasta que no vea coherencia por parte del ELN entre sus palabras y sus acciones”, resaltó el mandatario.

"Le he reiterado a la Fuerza Pública que deberá seguir cumpliendo sus deberes constitucionales con la máxima determinación. El quinto ciclo de conversaciones se instalará cuando el ELN haga compatible su conducta con la exigencia de paz del pueblo colombiano y de la comunidad internacional", finalizó.

El ELN, con unos dos mil 500 combatientes, es el único grupo guerrillero que opera en Colombia, luego que las FARC dejara las armas en agosto pasado como uno de los compromisos del Acuerdo de Paz, suscritos en noviembre de 2016.