El Congreso del Diálogo Nacional Sirio comenzó hoy en la ciudad rusa de Sochi con el objetivo de propiciar un proceso político inclusivo y contribuir a la reconciliación en el país árabe, pero sin la presencia de la oposición, lo que reduce la posibilidad de que la cita tenga éxito.

El presidente ruso, Vladimir Putin, invitó a más de mil 600 representantes del gobierno y la oposición siria, a delegados de otros países y al enviado especial de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, al congreso, pero es visto por muchos como una propuesta de negociación favorable a los intereses del régimen de Bashar al Assad.

La Coalición Nacional para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS) se negó a asistir a Sochi debido a la falta de compromiso demostrado por el régimen de Al Assad en las conversaciones de paz que tuvieron lugar la semana passda en Viena, bajo auspicios de las Naciones Unidas.

El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, restó importancia al hecho de que el Congreso de Sochi, de dos días, no cuente con la presencia de la oposición siria. “No creo que logre sabotearlo”, dijo.

En rueda de prensa, Peskod indicó que a a pesar de que no se espera un “avance rápido” en la solución de la crisis siria tras la reunión de Sochi, el congreso será “un paso muy importante y muy sustancial” para el arreglo político en Siria.

El Congreso del Diálogo Nacional Sirio transcurre en paralelo al de Astana, impulsado también por Rusia, Irán y Turquía, para reducir la intensidad del conflicto, así como al de Ginebra, auspiciad por las Naciones Unidas.

El objetivo del Congreso de Diálogo Nacional es redactar una nueva Constitución y discutir posibles reformas políticas, a fin de allanar el camino para detener la guerra en Siria.

La cita en Sochi tiene lugar mientras en Siria continúan los bombardeos del régimen sirio en la provincia de Idlib, en el noroeste del país, los cuales han dejado al menos 33 civiles muertos en las últimas 24 horas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Sólo este lunes, los ataques aéreos mataron a 16 civiles, incluidos 11 que se encontraban en un concurrido mercado de la localidad de Saraqeb, precisó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Las fuerzas sirias, apoyadas por la aviación rusa, lanzaron el 25 de diciembre pasado una operación para reconquistar el sureste de la provincia de Idlib, retomando en particular el estratégico aeropuerto militar de Abu Duhur.

Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto que ha dejado al menos 360 mil muertos, más de dos millones de heridos y cerca de 12 milones de desplazados internos y refugiados en otros países, de cuerdo con cifras del OSDH, que cuenta con una amplia red de activisas en el país árabe.