La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) continuó este mes con los Operativos de Inspección y Vigilancia en las Zonas Rurales del Estado de Nuevo León, ante la temporada de caza de venado cola blanca, la cual concluyó la víspera.

Personal actuante de la Profepa implementó una estrategia de vigilancia que constó de ocho puntos de revisión en diferentes municipios. Se revisó a 64 cazadores, 91 armas largas, 17 armas cortas; además se inspeccionaron más de 30 vehículos y cuatro piezas de venado cobradas con su respectivo cintillo.

Los puntos de revisión se ubicaron en los municipios de China, General Terán, Vallecillo y Sabinas Hidalgo, establecidos en coordinación con elementos de Fuerza Civil, Policía Rural, Federal, SEDENA y Parques y Vida Silvestre del Estado,  detalló la Profepa en un comunicado.

En un comunicado, detalló que la temporada de caza inició el 17 de noviembre de 2017 y terminó el pasado domingo.

En caso de que alguna persona infrinja las leyes e incumpla con los requisitos que se verifican en las inspecciones, puede ser acreedor a una multa de 20 a 50 mil Unidades de Medida y Actualización, así como la suspensión de la licencia de caza y arresto administrativo.

Ninguna autoridad podrá constituirse en sancionador en materia ambiental en sustitución de la Profepa. El cazador responsable es aquel que respeta los recursos naturales, a otros cazadores y a los propietarios de la tierra, así como lo establecido en la legislación ambiental.

El venado cola blanca es una especie autorizada para su cacería, criado para su reproducción y aprovechamiento extractivo en predios rústicos de propiedad federal o particular, denominados Ranchos Cinegéticos o Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA).