Colombia vive una revolución silenciosa de consumo interno de cafés especiales y con grandes perspectivas de que sus exportaciones crezcan, en particular en el mercado asiático, que es el más exigente en la calidad de la taza del aromático.

“En Colombia se está dando algo que (...) yo llamo la revolución del consumo de café de alta calidad. En el país tenemos una revolución silenciosa porque los cafeteros colombianos están haciendo un esfuerzo para producir café de calidad”, explicó el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez.

Para el dirigente gremial, el consumidor colombiano está educando el paladar porque tiene la opción de degustar diferentes tipos de taza del aromático, “lo que no era posible hace 30 años, ahora el consumidor se ve enfrentado a cafés especiales de diferentes presentaciones”.

El consumo interno, dijo, crecerá en la medida que tenga opciones variadas de café que le permita comparar la calidad del producto en el sitio donde se encuentre: Hoteles, cafeterías, restaurantes y en las tiendas.

En Colombia “tenemos café de muy buena calidad de todas las regiones del país que van desde la Sierra Nevada (zona caribeña), hasta el departamento de Nariño, en el sur", subrayó el gerente de la FNC.

El consumo interno de Café en Colombia es aproximadamente de un millón 800 mil sacos, frente a una población cercana a los 50 millones de personas lo que demuestra las grandes posibilidades que existen para crecer en las diferentes regiones del país.

“El consumo de café lo podemos aumentar si llegamos al consumidor con un tasa de calidad. Hoy la gente se siente orgullosa de producir el café de su región”, enfatizó el dirigente gremial en un encuentro con la prensa nacional e internacional.

Colombia es el tercer productor de café del mundo con 9.4 por ciento de la producción mundial, pero tan solo representa el 0.7 por ciento del consumo mundial, según Euromonitor.

Dentro de la categoría de café molido en Colombia, el segmento Premium alcanza el 6.0 por ciento del volumen de ventas y según la firma Nielsen, es un segmento joven con un prominente futuro, donde los cafés de origen tienen un rol muy importante.

Los colombianos a pesar de ser grandes productores, "aún desconocemos mucho sobre los cafés de origen, y esta es una gran oportunidad para fortalecer el conocimiento sobre la gran diversidad de perfiles de taza que existen en Colombia, explorar sus sabores y aprender a disfrutarlos", indicó Vélez.

Con el propósito de enaltecer el café Premium colombiano, la FNC con su marca "Juan Valdez" desarrolla desde hace varios meses una estrategia conocida como “Orígenes Colombianos, Cafés Únicos”, una iniciativa para enseñar a sus consumidores los cafés Premium del país y probar la magia y diversidad de sus sabores.

El 50 por ciento de los cafés especiales de Colombia se exportan a los diferentes mercados del mundo, en donde el aromático de este país andino “ha venido ganando espacio” especialmente en la zona asiática.

“Hoy en el mundo vemos la proliferación de pequeños tostadores que están comprando cada vez más cafés especiales y es ahí donde Colombia tiene una gran oportunidad”, comentó Vélez, quien recordó que hace 60 años Japón tenía un consumo de café de 200 mil sacos y en la actualidad llega a siete millones.

El consumo en China hace 10 años fue de 100 mil sacos y en este momento está por encima de los tres millones y es el país en que más va a crecer la franja de especiales y exóticos.

Las tiendas Juan Valdez ofrece diferentes orígenes de café: Sierra Nevada, Antioquia, Santander, Paisaje Cultural Cafetero, Valle del Cauca, Tolima, Huila, Cauca y Nariño. Cada origen cuenta una historia de su región, desde el enfoque de geografía, paisaje, cultura y gente.

Para los dirigentes de la FNC, el café es como el whisky y el vino, es una categoría que tiene diferentes niveles de calidad, donde los cafés de origen son los más valorados por los amantes del aromático en el mundo.