La inflación anual de la primera quincena del año registró una baja significativa en su ritmo de crecimiento, al ubicarse en 5.51 por ciento, porcentaje inferior en 1.34 puntos porcentuales al reportado en la última quincena de 2017, de 6.85 por ciento.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) apuntó que si bien la opinión generalizada considera que este comportamiento anticipa el inicio de una dinámica descendente, debe tenerse en cuenta que aún es el nivel más alto para una primera quincena desde 2009.

Por ello, también se puede anticipar que el tiempo en el que se logre regresar al rango objetivo del Banco de México (Banxico), de 3.0 por ciento con un margen de un punto porcentual, podría ser mayor a lo anticipado.

De hecho, la mayoría de los pronósticos estima que al cierre de 2018 la inflación cierre ligeramente por arriba de 4.0 por ciento, argumentó en su reporte semanal “Análisis económico ejecutivo”.

Además, hay que tener en cuenta que el menor ritmo de crecimiento anual de los precios en la primera quincena del año se atribuye principalmente a un efecto aritmético, pues la comparación del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se hace con un periodo en el que se vio afectado por el incremento que se autorizó a los precios de los combustibles.

Refiere que en la primera quincena de enero de 2017, el precio del gas doméstico aumentó 17.8 por ciento, en tanto que el de la gasolina de bajo octanaje lo hizo en 16.8 por ciento y la de alto octanaje en 21.7 por ciento.

El instituto de investigación y análisis del sector privado apuntó que estos incrementos contrastan significativamente con los registrados en el inicio de este año, que fueron de 3.9, 1.5 y 1.1 por ciento, respectivamente.

Afirmó que esto confirma que la evolución del INPC durante 2017 respondió en buena medida al comportamiento de los precios más volátiles de la economía, en especial a los de combustibles.

El organismo estimó que con la mecánica de liberación de precios de los combustibles si bien no se anticipa un gasolinazo, es probable que durante el año los precios de las gasolinas y el gas se sigan ajustando al alza.

Por otra parte, apuntó que hay quienes en un entorno de complicaciones en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y los resultados de las elecciones presidenciales, prevén que el tipo de cambio puede llegar a ubicarse por arriba de los 20 pesos por dólar.

En un escenario como este, es muy probable que la inflación se mantenga fuera del rango objetivo del Banco de México, anticipó el CEESP.

Afñadió que este año las empresas tendrán que hacer frente a demandas salariales más altas para compensar el impacto inflacionario, situación que podría tener algún efecto negativo en la generación de empleos y en el nivel de salarios, lo que contribuiría a la permanencia de la precarización del mercado laboral.