Un total de 90 fotografías que dan cuenta de la década de 1960 en Cuba, capturadas por Rodrigo Moya en distintos lugares de la isla caribeña, integra la exposición “Cuba 1964. La revolución en marcha”, que se inauguró hoy en el Museo de Historia de Tlalpan.

En el acto, Moya apuntó que por primera vez exhibe este trabajo en la Ciudad de México, lugar que habitó durante casi toda su vida, antes de residir en Cuernavaca, Morelos, porque estuvo vetada por muchas circunstancias, algunas de carácter económico y otras de político.

“Esta muestra tiene un gran sentido en cuanto  a que reconecta aquella juventud a la que pertenecimos con la juventud actual, que por desgracia está muy despegada de los hechos históricos que nos rodea, vivimos una época de ligereza y frivolidad, por lo que se va perdiendo el sentido de la historia, el sentido del pasado”, expresó el artista.

Agregó que él siguió la Revolución Cubana prácticamente desde que el barco salió de Tuxpan, que en un pequeño recuadro de un periódico apareció esta noticia, con una meta que sonaba a una locura o a ciencia ficción, derrocar a Batista.

Un barco viejo de madera, con funciones turísticas en su manufactura, ocupado por 86 hombres zarpó de Tuxpan con pocas armas para tirar a una dictadura la de Fulgencio Batista, que tenía todo el apoyo del imperio.

“Pienso que si mi exposición tiene algún sentido, ese es comunicar a los jóvenes de hoy en día que hay otra manera de ver las cosas y la historia, de vernos a nosotros mismos con jóvenes inmersos en este momento de la historia que nos toca vivir”, apuntó.

En su oportunidad, Pedro Núñez, embajador de Cuba en México, agradeció al recinto cultural y a Rodrigo Moya por presentar esta exposición sobre los primeros años de la Revolución Cubana.

“Después de más de 50 años se presenta la exposición y me alegra mucho que eso ocurra en Tlalpan, tierra de victoria, tierra alta y firme, pero Tlalpan desempeñó un papel importante en la historia de México, que después de la revolución de Ayutla fue capital de México, aquí vivió Benito Juárez”, precisó.

Destacó que es importante la exposición, porque en Cuba, cultura y nación van tomadas de la mano, pensamiento y acción van unidos, no existe uno separado del otro, en un país que durante décadas luchó por resolver el dilema que se le impuso cuando aún no había cuajado como nación. El pueblo cubano resolvió ese dilema de manera definitiva el 1 de enero de 1959.

“La fotografía de Rodrigo es una parte de la lucha del pueblo cubano por más de 100 años, y su trabajo fotográfico, no sólo el que vamos a ver ahora, sino en general, apunta a lo mejor de nuestra América, a lo más sensible, a los sueños de independencia y a lo que se ha conquistado”, concluyó.

Las fotografías, que se presentaron en el pasado Festival Internacional Cervantino, ahora se exhiben en una nueva versión en impresiones clásicas plata-gelatina sobre papel de fibra.

La muestra original fue acogida en 2009 en Barcelona por Casa América Catalunya y tuvo una itinerancia por varios países europeos por medio del Instituto Cervantes de España, en el contexto del cincuentenario del triunfo del pueblo cubano.