La lectura del maíz es lo que María Dolores Domínguez Romero utiliza para diagnosticar los problemas físicos, emocionales y espirituales, una rama de la Medicina Tradicional Mexicana que considera herencia cultural.

Utilizando los cinco colores de esta gramínea, junto con la historia del individuo, le permite ver el padecimiento y el tratamiento a seguir, técnica que aprendió de su bisabuelo y sigue siendo usada entre las culturas tikis y rarámuris.

En casos curables, la mujer trabaja con aromaterapia, herbolaria, jugoterapia, temazcal, limpia espiritual, masaje, magnetos, entre otros, y en casos más complicados, el maíz puede indicarle que la “trascendencia” de la persona ha llegado, llevando a cabo una ceremonia donde el individuo y sus seres queridos cierran su ciclo de vida en armonía.

Domínguez Romero, quien pertenece al programa de “Recuperación de la medicina tradicional y herbolaria” de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad, no se cierra a la medicina alópata, si es necesario aconseja a quienes solicitan su servicio acudir con un especialistas de esta índole.

Comenta que la recomendación es recíproca, ya que algunas personas que atiende han llegado por indicación de su doctor de cabecera.

María Dolores, quien también estudió enfermería, considera que la medicina tradicional busca el equilibrio en la alimentación, actividades y actitudes en la vida de la persona y la armonía con la que interactúa con su entorno, dijo a Notimex.

El profesor en medicina tradicional China de la Universidad Autónoma de Chapingo, Jing Wei Lan, coincide en que esta es una terapia “pacífica”, como la cultura oriental, debido a que se concentra en fortalecer el sistema para favorecer la expulsión del virus de la enfermedad.

En su clínica “Wen An Tang”, ubicada en la colonia Tabacalera, diagnostica a través de medir el pulso y la temperatura, observar la lengua y los ojos, y analizar el estilo de vida de este, así comienza a trabajar en tonificar, dispersar y equilibrar, las diferentes áreas del cuerpo, en su caso utiliza particularmente la acupuntura, masajes y herbolaria.

El egresado de la Universidad en Shangdon del Norte de China comenta que este tipo de medicina es capaz de curar enfermedades provocadas por virus o por el estilo de vida de la persona, siempre y cuando el órgano, sistema o músculo a tratar siga teniendo la “energía” suficiente para recuperarse.

Ser un método no invasivo es lo que hace que las personas comiencen a reconsiderar estas técnicas para mejorar su salud, a diferencia de la medicina alópata, que en opinión de Jing Wei, suele atacar e invadir lo que en ocasiones deriva en otras secuelas.

Expone que la medicina tradicional es similar en las diferentes culturas, cambiando solo el nombre y “algunos detalles”, y el combinarla con el conocimiento de la medicina alópata se podría mejorar la calidad de la vida humana.

Por su parte, el profesor adjunto en medicina interna general de la Universidad John Hopkins, Madhav Goyal, opina que aunque algunos de las investigaciones sobre ramas de la medicina tradicional mostraron resultados placenteros en la salud de los participantes, es necesario profundizar en los estudios de este conocimiento.

Por ello, recomienda que antes de realizar algún tratamiento de este estilo, se debe consultar a un especialista alópata, que permita analizar la condición física del individuo y descartar algún peligro para su salud.