.- Francia se suma a la ola de condenas internacionales contra el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, tras haber adelantado las elecciones presidenciales y socavar a la oposición en un intento por prolongar "la deriva del autoritarismo". 

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se pronunció a favor de incrementar las sanciones a Venezuela en el seno de la Unión Europea (UE) y no sólo limitar a individuos.

"Asistimos a una nueva derivada de autoritarismo. Las cosas van en la mala dirección y las últimas decisiones las empeoran (...) Soy favorable a aumentar las sanciones en coordinación con nuestros socios de la UE", señaló ayer el mandatario francés tras recibir en París a su homólogo argentino, Mauricio Macri.

Macron aseguró que las sanciones aceptadas hasta ahora "tienen un impacto limitado" y pidió "ir más allá".

El presidente francés aseguró que, más allá de las sanciones europeas, "hay otros países que tienen más lazos económicos con Venezuela y que pueden adoptar represalias más eficaces".

A través del Ministerio de Asuntos Exteriores, Francia condenó la exclusión de la oposición Mesa de Unidad Democrática (MUD) de las próximas elecciones presidenciales en Venezuela y la expulsión del embajador español, Jesús Silva Fernández.

Un portavoz ministerial señaló que la decisión de dejar fuera a la fuerza principal de oposición supone "un nuevo golpe a la igualdad de las elecciones", ya dañadas por la decisión de "modificar el calendario electoral sin concertación con la oposición".

El presidente argentino, por su parte, acusó a Nicolás Maduro de "violentar cada vez más el sistema" y confesó que no tiene una solución a la situación de Venezuela.

"Tenemos que exigir una elección libre y transparente en la que los venezolanos expresan y construyen su futuro", dijo Macri, que consideró un "atropello absoluto de las instituciones" la actuación de Maduro.

El presidente Mauricio Macri denunció el "avance" del autoritarismo en Venezuela, un país que a juicio del líder argentino desde "hace rato ya no es una democracia".

"Vemos que por más que reclamamos la liberación de los presos políticos (...) y la organización de las elecciones transparentes, cada vez avanza más el autoritarismo en Venezuela", declaró Macri en una rueda de prensa conjunta con su homólogo francés .

"Hace rato que no es una democracia", estimó, reaccionando a la exclusión de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de los próximos comicios presidenciales.

El pasado lunes, la Unión Europea (UE) formalizó las sanciones contra siete altos cargos del gobierno de Maduro por la "represión" y la situación política en Venezuela, entre los que figuran su 'número dos', Diosdado Cabello; el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno, y el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol.

Completa la lista el jefe del servicio de inteligencia, Gustavo Enrique González; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena; el fiscal general designado por la Asamblea Nacional Constituyente Tarek William Saab, y el excomandante de la Guardia Nacional Bolivariana, Antonio José Benavides.

Las sanciones, acordadas ya a nivel de embajadores de la Unión Europea, fueron respaldadas este lunes por los ministros de Exteriores, reunidos en un consejo en Bruselas, e implican la congelación de activos y la prohibición de entrar en territorio comunitario.

"Dado el continuo deterioro de la situación en Venezuela, siete personas deben incluirse en la lista de personas físicas y jurídicas, entidades y organismos sujetos a medidas restrictivas", apunta el Consejo.

Ese organismo subraya "sus preocupaciones con respecto a la situación en el país", y recuerda que ya había anunciado que las medidas restrictivas "se utilizarían de forma gradual y flexible y podrían ampliarse".

Estas medidas se suman a las impuestas en noviembre, un embargo de armas y un veto, un material que puede ser usado para la "represión interna" en Venezuela.