Dos de los hombres de negocios más ricos de Arabia Saudita fueron liberados después de llegar a un acuerdo para resolver acusaciones de corrupción mientras el reino busca terminar una campaña que vio a docenas de multimillonarios y príncipes encerrados en el hotel Ritz Carlton durante meses.

Decenas de personalidades han estado retenidas en el lujoso hotel en Riad, desde noviembre pasado, acusadas de corrupción -según el Tribunal Supremo de Arabia Saudita se habrían desviado más de 100 mil millones de dólares durante décadas-.

Fawaz Al Hokair, el multimillonario fundador de uno de los grupos de ventas al menudeo más grandes del país, y el magnate de los medios Waleed al-Ibrahim, jefe del Middle East Broadcasting Center de Dubai, abandonaron el hotel el fin de semana, señaló un funcionario.

Las condiciones de la liberación de Waleed se desconocen por el momento, si bien según señala el diario Financial Times, Waleed habría aceptado abandonar el control de la MBC, que emite en Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

También han sido puestos en libertad el exjefe del Tribunal Real, Khlaed Tuwaijiri y Turki ben Nasser, el que fuera dirigente de la agencia de meteorología del país.

El multimillonario príncipe Alwaleed bin Talal, que también fue detenido en la purga reconoció que espera ser liberado en días sin renunciar al control de su conglomerado con sede en Riyad Kingdom Holding, reportaron medios internacionales, citados por Bloomberg News.

Otros liberados incluyen a Khaled al-Tuwaijri, jefe de la corte real bajo el difunto rey Abdullah, y el príncipe Turki bin Nasser, acotó el funcionario.

En las últimas semanas, otras personalidades han sido excarcelados, como el príncipe Metab ben Abdallah, hijo del difunto rey Abdallah y antiguo jefe de la Guardia Nacional, que fue destituido en vísperas a su detención.

Arabia Saudita lanzó una campaña anticorrupción sin precedentes en noviembre, deteniendo a cientos de sospechosos, incluidos algunos de los individuos más ricos del país y ministros del gobierno.

Las detenciones suscitaron preocupación sobre la transparencia entre los inversores extranjeros que se necesitan para ayudar a cambiar la economía de una dependencia del petróleo.

Los críticos también dijeron que el príncipe heredero Mohammed bin Salman estaba usando la popular campaña contra la corrupción para consolidar su control sobre el país. Los funcionarios del gobierno han negado repetidamente esa acusación.

Horas antes de la liberación, el gobierno de Riad había afirmado que la mayoría de las personas puestas en libertad habrían aceptado un acuerdo económico ante la necesidad del gobierno por terminar el proceso antes del 31 de enero.

Según informa Bloomberg, las autoridades cerraron un acuerdo extrajudicial con la mayoría arrestados antes de finalizar el mes. Se espera que el gobierno recupere 100 mil millones de dólares gracias a los pactos con la Fiscalía.

Fuentes cercanas al proceso informaron que los pagos se están realizando tanto en metálico, como en traspaso de acciones o bienes inmobiliarios. Sólo un puñado más de detenidos logrará alcanzar nuevos pactos con la Fiscalía.

Alrededor de 350 personas han sido citadas como investigados para ser interrogados desde que Salman ordenó la investigación el 4 de noviembre.