La Unión para las Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU), así como su oficina de Nueva York (NYCLU), denunciaron lo que consideran una “perturbadora” oleada de deportaciones de activistas migrantes que critican las actuales políticas de migración del país.

En un comunicado emitido este viernes, la ACLU destacó que las deportaciones recientes de activistas se ha concentrado en aquellos que “se atreven a expresar su disentimiento contra la cruel agenda de deportación de la administración”, de acuerdo con la directora de NYCLU, Donna Lieberman.

Estos organismos, que son los más importantes defensores de los derechos civiles en Estados Unidos, indicaron que al menos seis activistas que recientemente han denunciado el sistema migratorio del país han sido deportados o se encuentran en procesos de deportación.

Tanto la ACLU como la NYCLU anunciaron que presentaron una moción en la corte a favor de uno de estos activistas detenidos y en proceso de deportación, el director de la Coalición Nuevo Santuario, Ravi Ragbir, arrestado a principios de este mes durante un cita con funcionarios de inmigración.

Estos grupos argumentan que la detención de Ragbir es contraria a las regulaciones de la Oficina Inmigración y Aduanas (ICE) y “representa una tendencia alarmante en la que ICE hace blanco de los líderes de los derechos de los inmigrantes para deportarlos”.

“El arresto de Ravi es parte de un patrón perturbador”, consideró Lieberman. Añadió que los arrestos se han concentado en buena medida en personas que han cooperado con ICE durante años, y que ahora enfrentan el riesgo de ser encarcelados repentinamente, sin ningún motivo y sin debido proceso.

El arresto de Ragbir ocurrió además la misma semana que la de Jean Montrevil, miembro fundador de la Coalición Nuevo Santuario, una de las organizaciones preeminentes de derechos de inmigrantes de la ciudad de Nueva York.

Además de Ragbir y Montrevil, en las últimas semanas se ha notificado la detención de una reconocida activista por los derechos de los inmigrantes en el estado de Washington.

Asimismo, un inmigrante indocumentado que habló con un periódico sobre la detención de su novia fue arrestado de inmediato en el estado de Mississippi; el esposo de una mujer peruana indocumentada que hizo público su decisión de tomar santuario en una iglesia de Denver fue detenido.

Por otra parte, un activista del prominente grupo humanitario Arizona No More Deaths (No más muertes en Arizona) fue arrestado después de que el grupo hizo público un video que revelaba que los agentes de la Patrulla Fronteriza destruyeron comida y agua que el grupo dejó a personas que cruzaban el desierto.

“ICE está involucrado en una campaña de intimidación y miedo”, dijo Judy Rabinovitz, subdirectora del proyecto de derechos de los inmigrantes de ACLU.

Por su parte, Paige Austin, abogada de NYCLU, explicó que “estamos viendo un nuevo patrón de ataques contra inmigrantes que hablan sobre sus derechos y contra antigüos miembros de la comunidad para deportarlos de manera repentina, sin importar el proceso y las reglas del ICE”.

“Esto significa que no solo las personas están separadas de sus familias, sino que son arrancadas abruptamente, sin la oportunidad de organizar el cuidado de los niños, administrar sus asuntos financieros, vender sus propiedades o despedirse de sus amigos y familiares”, señaló Page.