Evitar el consumo de tabaco y alcohol, puede ayudar en gran medida a disminuir los síntomas de la esofagitis por reflujo, por esa razón autoridades de Salud invitan a la población a evitar estos hábitos nocivos.

El subdirector médico de la Jurisdicción de Servicios de Salud de Tijuana, Gustavo López Flores, dijo que este padecimiento puede también asociarse con altos niveles de estrés, además de una mala alimentación, así como vómitos continuos.

La conjugación de estos elementos, señaló el especialista, ocasiona que regresen jugos gástricos del estómago, los cuales contienen ácidos que dañan el esófago.

El mayor riesgo que puede ocasionar este padecimiento son la aparición de úlceras en el esófago, aseveró.

Estas úlceras pueden comenzar a sangrar, dificultando el procesamiento de los alimentos, ocasionando problemas intestinales, haciendo que las personas pierdan peso en exceso, favoreciendo la aparición de infecciones.

Señaló que la Secretaría de Salud estatal ha solicitado reforzar los llamados a la detección oportuna de los padecimientos más comunes.

La tos constante, problemas para tragar la comida, acidez, además de dolores de garganta constantes sin razón aparente pueden ser síntomas de esofagitis, por lo que es necesario acudir con un médico para que recomiende el tratamiento más adecuado, señaló.

Es factible, añadió el especialista, que algunos medicamentos ocasionen síntomas de reflujo esofágico, es por ello la necesidad que sea un médico quien los prescriba.

En caso de estarse presentando los síntomas de esta enfermedad, debe ser el médico quien decida cuál es el mejor tratamiento clínico para la atención del paciente.

Uno de los exámenes más comunes para un diagnóstico certero de este padecimiento, refirió López Flores, es la endoscopia.

La endoscopía, dijo, consiste en la introducción de una sonda vía oral, donde se lleva una cámara, proporcionando imágenes en tiempo real que permiten al médico valorar el tamaño de las lesiones en el esófago.

Mediante ese método se puede realizar un proceso de suturar las ulceras, evitando que continué el sangrado.