El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) aplica la terapia oral a base de nintedanib, en pacientes con fibrosis pulmonar idiopática (FPI) , lo que permite elevar la sobrevida de los pacientes.

La fibrosis pulmonar idiopática, es una enfermedad crónica y debilitante que afecta principalmente a personas mayores de 50 años, principalmente hombres y, sin la terapia adecuada, la mitad de los pacientes fallecen dos o tres años después del diagnóstico.

Afecta a seis u ocho personas por cada 100 mil y la mitad de los casos son mal diagnosticados porque suele confundirse con la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) e hipertensión pulmonar.

En conferencia de prensa, en el marco de la V Alianza de Expertos en Neumología (ADEN 2018), especialistas del ISSSTE señalaron que el empeoramiento o exacerbaciones de los síntomas de la enfermedad hacen que avance, disminuyendo la calidad y años de vida del paciente.

Los principales síntomas son tos seca, dificultad para respirar, pérdida de peso, fatiga, deformación de la punta de los dedos de las manos y sonidos tipo velcro, señaló Guadalupe Espitia Hernández, jefe del servicio de Neumología del Hospital 1º de Octubre de dicho Instituto.

Mencionó que fibrosis pulmonar idiopática está relacionada con el tabaquismo la hipertensión pulmonar, reflujo ácido anormal, infecciones virales crónicas y lesiones pulmonares, pero hasta el momento se desconoce un origen específico de este mal.

“Sin tratamiento los pacientes suelen presentar entre tres y cinco exacerbaciones al año, con el nintedanib las exacerbaciones se reducen a una o ninguna durante el año, y eso hace más lenta la progresión de la fibrosis”, subrayó.

Al respecto el neumólogo del ISSSTE de Chiapas, Fernando Guillén, mencionó que la FPI es una enfermedad crónica, incapacitante e incurable que consiste en la cicatrización del tejido de los pulmones lo que reduce la capacidad para respirar y contener aire.

Con el medicamento desarrollado por el laboratorio Boehringer Ingelheim, algunos pacientes que recibieron la terapia desde que estaba en ensayo clínico, siguen vivos después de cinco y hasta 10 años.

El medicamento que lleva dos años en el mercado se toma de por vida, dos veces al día, y se espera que además del ISSSTE, otras instituciones de salud d puedan incorporarlo a su catálogo.