A cuatro meses de las elecciones en Alemania hoy se iniciaron las negociaciones entre los partidos demócratas cristianos y el socialdemócrata, como parte de una última oportunidad factible para que Alemania consiga formar un nuevo gobierno.

El siguiente paso, si fracasa el intento de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD), y la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU), sería convocar a nuevas elecciones, una opción rechazada por muchos electores pero también apoyada por muchos otros.

En tanto, los tres partidos están bajo la fuerte presión de la opinión pública. El Partido Socialdemócrata (SPD) sigue perdiendo intención de voto entre los electores, de acuerdo a un sondeo electoral difundido la víspera por parte de uno de los institutos especializadsos.

El SPD solo recabaría el 19 por ciento si este domingo hubiera elecciones en Alemania, después del poco más de 20 por ciento que obtuvo el 27 de septiembre en los comicios federales. El mismo partido captó hace 10 años el 40 por ciento de los votos.

Los dos partidos demócratas cristianos, por su parte, avanzaron a 33 por ciento después de poco más del 30 por ciento en las elecciones federales.

La negociaciones iniciadas este viernes tienen lugar dos meses después del primer intento de formar una coalición entre los partidos demócratas cristianos, los liberales y los verdes, la cual fracasó rotundamente.

Los partidos de los liberales y los verdes abandonaron sorpresivamente las deliberaciones, por lo que la ruptura se registró a finales de noviembre anterior.

La presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y canciller federal comisaria, Ángela Merkel; el presidente del Partido Socialdemócrata (SPD), Martin Schulz; y el presidente de la Unión Social Cristiana de Bavaria (CSU), Horst Seehofer; se reunieron este viernes en la sede de la CDU en Berlín para iniciar las conversaciones.

Antes de entrar a la sala de juntas, los tres se presentaron a la prensa e hicieron una breve declaración.

Merkel declaró que los alemanes esperan ahora que se forme pronto el nuevo gobierno, y agregó que va "optimista" a las negociaciones, pero que también lleva una actitud decidida.

Destacó que ésta es la segunda y última oportunidad de formar gobierno estable para Alemania, y puso énfasis en que la nueva coalición deberá imprimir nuevos impulsos para el futuro de Alemania.

"Se trata, dijo, de aportar una nueva dinámica para Alemania y no solo de lograr un vuelco en la integración de la Unión Europea (UE)".

El presidente del Partido Socialdemócrata señaló que el objetivo es hacer una  Alemania más justa para todos los ciudadanos, con una política educacional moderna, así como volver a ser en el plano internacional un país líder.

Apuntó que en vista de los nuevos desafíos por parte de China y de Estados Unidos, se requiere una Alemania proeuropea. Aseveró que eso solo puede ocurrir con la participación en el gobierno del Partido Socialdemócrata.

Martin Schulz y Horst Seehofer se pronunciaron en favor de que las negociaciones concluyan pronto. Pero en especial, Schulz antepuso a la rapidez la profundidad del contenido del Contrato de Coalición que negocian a partir de este viernes.

Durante la puesta en marcha de las negociaciones solo se reunieron los presidentes de los tres partidos y después comenzaron las deliberaciones entre los tres institutos políticos. Cada partido cuenta con una delegación de 15 miembros, entre ellos varios ministros presidentes (gobernadores).

El Partido Socialdemócrata llega a las negociaciones con tres demandas principales: la limitación temporal de los contratos de trabajo que se renuevan una y otra vez, y mantienen al empleado en vilo. Esos contratos deben reducirse y en cambio establecer contratos de largo plazo con red social.

El argumento en contra de la derecha son los altos costos laborales en el país y la necesidad de flexibilizar el mercado laboral.

Alemania tiene actualmente un nivel record al alza en empleo. La mitad de los 82 millones de alemanes tienen trabajo con red social. El país está en bonanza económica.

La segunda demanda es acabar con la medicina de dos clases socioeconómicas a través de la igualación de los pagos que reciben los médicos por parte de las aseguradoras, de manera que los pacientes privados no sean preferenciados en cuanto a citas y tratamientos costosos.

En realidad lo que está pidiendo el Partido Socialdemócrata es que todos los habitantes de Alemania reciban el mismo seguro de salud y para ello fusionar a las aseguradores estatales y a las privadas. Ese reclamo casi no tiene posibilidades de ser aceptado en un contrato de gobierno entre los tres partidos.

En Alemania hay seguros estatales y privados. La mayor parte de la población está inscrita en las aseguradoras públicas. El sector salud en Alemania funciona bien pero el partido quiere igualar a ambos sectores, sin ventajas especiales por pertenecer a una clase socioeconómica mejor situada.

La tercera es permitir a los refugiados que obtienen temporalmente el derecho de asilo, el derecho de traer a sus familias que quedaron en el país en conflicto. Ese es un tema muy controversial actualmente en la población alemana debido a las masas de refugiados que han llegado al país desde el segundo semestre del 2015.