Uno de los principales retos en la detección temprana de cáncer en niños, es que acudan de forma temprana a recibir atención médica, debido a que las manifestaciones pueden suponer otro tipo de enfermedades, declaró Hugo Antonio Romo Rubio, oncólogo pediátrico de la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) de Pediatría del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco.

“Se pueden confundir con otras enfermedades que son muy frecuentes, desde procesos infecciosos, que hace que se confunda la familia, y eso retrasa el diagnóstico y la derivación del paciente a una Unidad de Tercer Nivel”, explicó.

De hecho, señaló que hasta dos terceras partes de los niños que padecen algún tipo de cáncer pueden llegar en estadios avanzados al Hospital de Pediatría del Seguro Social por los factores antes señalados.

“El cáncer infantil es una de las principales causas de muerte por enfermedad general en niños, principalmente entre los cinco y los 14 años de edad, solamente es superado por los accidentes”, afirmó el especialista.

Dentro de los tipos de cáncer, refirió que los más frecuentes atendidos en la UMAE de Pediatría del IMSS en Jalisco son en primer lugar las leucemias, que incluso ocupan hasta un 50 por ciento del total de pacientes con cáncer pediátrico, al cual le siguen los linfomas, y los tumores del sistema nervioso central.

El origen es multifactorial, no obstante se sabe que intervienen aspectos genéticos, ambientales, infecciosos y otro tipo de factores de riesgos.

“Exposición a radiaciones ionizantes, que la madre pueda estar expuesta desde el embarazo, la contaminación, un factor muy asociado es la drogadicción en ambos padres, primordialmente en la mamá, la obesidad es un factor de riesgo.

Pero pueden influir la prematurez, la actividad laboral (si trabajan los padres expuestos a derivados de petróleos u otras toxinas), la exposición a fertilizantes en comunidades rurales entre otras causas”, puntualizó.

La edad más frecuente en que desarrollan las primeras manifestaciones es la etapa preescolar, principalmente las leucemias. Detalló que los síntomas pueden ser variados.

Citó que algunos de los síntomas comunes del cáncer pueden ser fiebres persistentes, sin una causa aparente, al igual que hemorragias o sangrados sin antecedentes de traumatismo, aparición de moretones o puntos rojos en la piel, ganglios crecidos, pueden aparecer en cuello, ingles o axilas.

“Así como aparición de nódulos o tumoraciones en extremidades, que son los tumores de hueso, en la mayoría cercanos a rodillas, dolores de cabeza persistentes e intensos hablando de tumores cerebrales, que incluso despiertan al niño por la madrugada”, indicó.

Explicó que la sobrevida de los pacientes en tratamiento cada vez es mayor, pero aún se debe trabajar en el diagnóstico temprano y en evitar el desapego a las terapias para además disminuir la posibilidad de secuelas que mermen la calidad de vida.

En cuanto al manejo del paciente refirió que es multidisciplinario, e intervienen diversas especialidades médicas tales como cirugía, radio oncología, enfermería, anestesiología, terapia física, urgencias, paidopsiquiatría, nutrición, neumología, entre otras.

Informó que en el Hospital de Pediatría, se registran hasta 200 nuevos casos de cáncer infantil anualmente, en tanto que en la actualidad, son atendidos aproximadamente 500 pacientes ya diagnosticados, en tratamiento y bajo vigilancia médica.

El seguimiento de los pacientes puede ser mínimo de dos años, en tanto que la vigilancia normalmente se mantiene hasta los 16 años de edad en este Hospital Pediátrico, para posteriormente continuar en los Hospitales de Segundo Nivel de Atención del IMSS.