Un total de 44 periodistas en Estados Unidos sufrieron en 2017 ataques físicos y 33 fueron arrestados, ocho de los cuales enfrentan actualmente cargos criminales, de acuerdo con la plataforma de monitoreo US Press Freedom Tracker.

El proyecto, primero en su tipo, fue creado para documentar las violaciones a la libertad de prensa en Estados Unidos, luego de la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, el 20 de enero de 2017.

De acuerdo con esta plataforma, en solo seis meses se han registrado más de 125 incidentes de libertad de prensa, que van desde un ataque físico de parte de un congresista a un periodista hasta agresiones de parte de manifestantes a las cámaras de reporteros.

El análisis destacó además “declaraciones escalofriantes”, incluyendo tres ocasiones distintas cuando el presidente Trump solicitó el despido de periodistas que lo criticaron.

En 2017, 33 periodistas fueron arrestados mientras realizaban su trabajo, uno de los cuales fue arrestado dos veces, lo que eleva la cifra de arrestos a 34. De todas las detenciones en 2017, el 88 por ciento ocurrió en protestas y mítines.

La fuente más grande de arrestos de periodistas fue la ciudad de St. Louis, en el estado de Missouri, donde la policía respondió de manera agresiva a las protestas iniciadas luego de la absolución de un expolicía anglosajón que disparó a un hombre afroestadunidense.

“Muchos de los periodistas que fueron arrestados describieron tácticas policiales violentas y agresivas”, señaló el análisis.

Asimismo, nueve periodistas fueron arrestados mientras cubrían las protestas del día de la toma de posesión de Trump, lo que representa el 26 por ciento del número total de arrestos en 2017.

“Estos reporteros fueron inicialmente acusados de delitos mayores, un desarrollo inusual y muy preocupante”, de acuerdo con el documento. Precisó que tras quejas, los fiscales federales retiraron los cargos contra la mayoría de los periodistas arrestados ese día, pero no todos.

Seis periodistas fueron arrestados además en Standing Rock en 2017, lo que representa el 18 por ciento del número total de arrestos en 2017. Todos fueron acusados de delitos menores, y los fiscales se han negado a retirar los cargos contra todos menos contra uno de ellos.

En total, ocho periodistas en Estados Unidos actualmente enfrentan cargos criminales por realizar su trabajo, de acuerdo con US Press Freedom Tracker.

Los responsables de los ataques contra la prensa fueron policías en el 70 por ciento de los casos, con agresiones ocurridas durante protestas y mítines.

“Si bien la Primera Enmienda es una protección única y poderosa de la que prácticamente todos los demás países carecen, el estado de la libertad de prensa en los Estados Unidos es cada vez más precario”, advirtió el análisis.