El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) confirmó, por mayoría, la sentencia que modificó los lineamientos para el cumplimiento del principio de paridad de género en el proceso electoral en Chihuahua.

La sentencia fue dictada por el Tribunal Estatal Electoral de Chihuahua, que consideró no está justificada la aplicación de la regla de la alternancia en los bloques de competitividad para candidaturas a diputaciones locales y ayuntamientos en el proceso electoral local 2017-2018.

El pleno de la Sala Superior consideró que la paridad y la reelección pueden convivir en el sistema de postulación de candidaturas en el estado de Chihuahua, sin que necesariamente ello implique una afectación al género subrepresentado históricamente.

Asimismo, señaló que cualquier persona, independientemente de su sexo, podrá interponer un medio de impugnación en contra de una norma que pudiera ser perjudicial para un grupo en situación de desventaja

En diciembre de 2016, el Instituto Estatal Electoral de Chihuahua (IEECH) emitió lineamientos para la paridad de género, que desarrollaron reglas específicas para la postulación de candidaturas a las diputaciones locales e integrantes de ayuntamientos.

Dicha autoridad, pretendiendo fortalecer el acceso de las mujeres a los cargos de elección pública, introdujo una regla adicional, consistente en aplicar el principio de alternancia en la integración de los bloques de competitividad descritos en la legislación local.

De acuerdo con la ley electoral de Chihuahua, para la postulación de las candidaturas a diputados por el principio de mayoría relativa y a las presidencias municipales, los distritos y municipios se dividirían respectivamente en tres bloques, en orden decreciente.

Ello, según el porcentaje de votación obtenido en la última elección, a fin de obtener segmentos con alto, medio y bajo porcentaje de votación, y que, dentro de cada bloque, se deberá respetar la paridad de género.

Ese mecanismo pretendía evitar que a algún género se le asignaran distritos en los que el partido político haya obtenido los porcentajes de votación más bajos en la elección anterior y, con ello, incrementar la postulación femenina en distritos y municipios competitivos.

Adicionalmente, los lineamientos emitidos por el IEECH señalaron que, además de la integración paritaria de cada bloque, las candidaturas deben colocarse alternando los géneros de las personas que se postulan, lo que fue impugnado por diversos partidos y ciudadanos ante el tribunal local.

Este determinó revocar los lineamientos, al considerar que el instituto excedió su facultad reglamentaria e implicaba una carga desequilibrada en relación con otros derechos.

Inconformes con ello, 38 ciudadanos argumentaron que la sentencia del TEECH no fue debidamente fundada y motivada, ya que no se tomó en cuenta la justificación del ejercicio de la facultad reglamentaria por parte del Organismo Público Local Electoral (OPLE) y señalaron que el tribunal local no juzgó con perspectiva de género.

Al resolver el SUP-JDC-1172/2017, la Sala Superior coincidió con el sentido en el que resolvió el tribunal local, pero llegó a esa determinación por razones distintas.

En primer lugar, señaló que no se demostró la necesidad de incorporar la regla de la alternancia, pues la legislación local ya contenía medidas específicas para garantizar la paridad en la postulación de candidaturas y la igualdad en el acceso a los cargos de elección popular.

Asimismo, indicó que el régimen normativo a nivel local va más allá del mínimo establecido en la Ley de Partidos, y que todavía no ha sido puesta a prueba su efectividad, por lo que no se justifica la incorporación de reglas adicionales.

En cuanto a la regla de alternancia y su impacto en la posibilidad de reelección, el pleno estableció que no existe necesariamente una confrontación entre ambas, por lo que es necesario construir criterios para que éstos convivan.

También consideró que, en el caso, no se puede afirmar que el tribunal local incumplió con la exigencia de juzgar con perspectiva de género, ya que no se observa que para el análisis de la controversia se haya basado en estereotipos de género.