Un portavoz de Downing Street, la residencia oficial de la primera ministra británica, Theresa May, confirmó hoy que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitará Reino Unido a finales de este año.

Tras la reunión entre Trump y May en Davos, Downing Street confirmó que ambas partes están “finalizando los detalles” de la visita oficial del mandatario estadounidense.

En su viaje a Washington en enero del año pasado May extendió la invitación oficial al presidente Trump.

Sin embargo, una petición ciudadana alcanzó a los pocos días casi dos millones de firmas para impedir la visita oficial.

La petición ciudadana solicitaba que Trump no sea recibido por la reina Isabel II en una visita de Estado debido a “la bien documentada misoginia y vulgaridad del presidente que lo descalifica para ser recibido por Su Majestad la Reina”.

Durante su visita oficial, se espera que Trump sea hospedado en el Palacio de Buckingham y la tradición dicta que la reina Isabel II ofrece un banquete en uno de los salones de la residencia.

El alcalde del izquierdista Partido Laborista, Sadiq Khan, es uno de los principales opositores a la visita de Estado del presidente Trump y ha advertido que habrá “protestas masivas pacíficas”.

Hace unas semanas, Trump canceló su viaje programado para el próximo febrero donde cortaría el listón inaugural de la nueva embajada de Estados Unidos.

"La razón por la que he cancelado mi viaje a Londres es que no soy un gran fan de que el gobierno de Obama vendiera quizás la embajada de mejor calidad y mejor localizada de Londres por cacahuetes”, señalaba en Twitter.

La relación comercial con Estados Unidos es vital para Reino Unido ante su inminente salida de la Unión Europea programada para marzo de 2019. El gobierno británico busca fortalecer su presencia en otros países una vez que abandone el bloque europeo.