El diplomático estadounidense Bill Richardson renunció hoy como mediador en la crisis desatada por la represión a los musulmanes Rohingya en Myanmar, argumentando “falta de liderazgo moral” para resolver el conflicto.

En una declaración, el ex gobernador de Nuevo México y antiguo a aliado de la líder de facto de Myanmar Aung San Suu Kyi comunicó al gobierno birmano su renuncia como asesor del Consejo Asesor del estado de Rakhine, establecido para buscar una solución a la crisis humanitaria.

Más de 650 mil musulmanes de la etnia Rohingya han huido desde el 25 de agosto pasado del estado de Rakhine, en el oeste de Myanmar, hacia el vecino Bangladesh, luego de que el Ejército lanzó una campaña militar para erradicar a los grupos armados rohingya, acusados de actos de violencia.

"Con gran decepción anuncio mi renuncia al Consejo Asesor en el estado de Rakhine", afirmó Richard en un comunicado emitido este jueves su oficina en Myanmar, tres días después de que tuvo una fuerte discusión con Suu Kyi.

El diplomático estadunidense indicó que no podía servir como "buena conciencia" en el Comité, que probablemente solo serviría para "encubrir" las causas del éxodo rohingya a Bangladesh, según un reporte del sitio Myanmar News.

“Es probable que el Comité se convierta en un escuadrón de porristas para la política gubernamental en lugar de proponer cambios de política genuinos que se necesitan desesperadamente para garantizar la paz, la estabilidad y el desarrollo en Rakhine", indicó.

Richardson señaló que estaba "desconcertado" por el menosprecio de los medios, las Naciones Unidas (ONU), los grupos de derechos humanos y la comunidad internacional y alarmado por la "falta de sinceridad" con la que se discute el tema de los Rohingya.

Recordó que a la étnia Rohingya se le ha negado durante décadas la ciudadanía en un sistema discriminatorio, que restringe en gran medida sus derechos y movimientos dentro de Myanmar (antes Birmania).

Admitió que los militares birmanos que gobernaron el país en el pasado aún ejercen un poder significativo, pero agregó que "la ausencia del liderazgo moral es un tema crítico de gran preocupación".

En un comunicado, el gobierno de Myanmar informó que pidió a Richardson luego de las discusiones que el diplomático tuvo el lunes pasado con Suu Kyi, por el caso de dos reporteros de la agencia de noticias Reuters, detenidos en diciembre acusados ​​de violar la Ley de Secretos de Oficiales del país.

"En vista de la diferencia de opinión que se desarrolló, el gobierno decidió que su participación en el Consejo no sería lo mejor para todos los interesados", destacó la declaración sin dar mayores detalles.

En una entrevista con medios internacionales, Richardson admitió que tuvo una discusión con Suu Kyi durante una reunión el lunes, cuando sacó a colación el caso de dos reporteros de Reuters, porque el tema no estaba en la agenda del día. 

“La respuesta de Suu Kyi fue ‘furiosa’, diciendo que el caso de los periodistas ‘no formaba parte del trabajo de la junta asesora’. La discusión continuó en una cena más tarde esa noche”, reveló el ex gobernador de Nuevo México.

Richardson acusó a Suu Kyi, laureada con el Premio Nobel de la Paz, de carecer de "liderazgo moral" por negarse a hablar en contra de la campaña militar de Myanmar en el norte de Rakhine.

La Premio Nobel de la PAZ 1991 ha sido duramente criticada por varios países y organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional (AI), por su “indiferencia” ante la represión militar contra a etnia Rohingya en Rakhine, aunque Suu Kyi afirma que "se ha exagerado" el asunto.