Autor de la pintura "La balsa de Medusa", Theodore Gericault es considerado uno de los primeros en acuñar el romanticismo, estilo del que, con el tiempo, se convertiría en uno de sus máximos exponentes. 

A 194 años de su muerte, se le recuerda como un artista precoz, que comenzó a pintar a la edad de 10 años, época de la que datan obras como "La muerte de Hipólito" o "La captura del caballo salvaje".

Garicault nació el 26 de septiembre de 1791, en Ruan, Francia, cuando tenía siete años su familia viajó a París, donde el joven formó parte de los estudios de Vernet, conocido por sus tormentas marinas, y de Pierre Guérin, por sus escenas trágicas.

De acuerdo con datos de la Enciclopedia Británica, fue tras un viaje a Roma de un año cuando se interesó en pintores del renacimiento como Miguel Ángel y del arte barroco.

Se dice que tenía un carácter indomable y que prefería la tragedia, el terror y otros temas escabrosos, antes que los grandes encargos.

En 1819 pintó “La balsa de la Medusa”, la cual está basada en el naufragio de dicha embarcación. El óleo creó un escándalo en la sociedad de la época, ya que se mostraba como un trabajo sombrío, con un juego de luces espeluznante.

Este es uno de sus trabajos más importantes, por su manejo de la oscuridad, los colores, la composición y el acomodo de los personajes.

La página oficial del Museo de Louvre también dice que el pintor se apoyó de una maqueta, la cual realizó con el fin de crear la obra de una forma tridimensional, ya que la podía girar y conocer los mejores ángulos.

Se sabe que al año siguiente viajó al Reino Unido para desarrollar otra de sus pasiones, retratar caballos de carreras y durante los años posteriores realizó retratos de los enfermos mentales.

Su mala salud le llevó temprano a la tumba, a los 32 años, muerte causada por una infección mal cuidada, aunada a sus múltiples caídas de caballos.

Se dice que su vida y temprana muerte apoyaron el mito sobre los románticos, conocidos por ser de una naturaleza salvaje pero breve.